sábado, 11 de agosto de 2012

Historia de los musulmanes en al-Ándalus. La ciudad musulmana de Málaga


LA CIUDAD MUSULMANA DE MÁLAGA


En el año 743 los árabes entran en la ciudad, a la que llaman Mālaqa (مالقة). Su importancia entonces no es mayor que la de otros asentamientos vecinos como Bezmiliana o Archidona, capital de la cora de Rayya, demarcación administrativa que se estableció en el territorio correspondiente a la actual provincia de Málaga. Con el establecimiento del Califato de Córdoba en 929 y ya como capital provincial, Mālaqa adquiere mayor importancia, que se incrementa bajo la dinastía de los Hammudíes, alcanzando su máxima expansión durante la época nazarí.11

 
Medina

La morfología de la Mālaqa nazarí corresponde al modelo clásico del urbanismo islámico medieval, constituido por la medina, el castillo y los arrabales. El perímetro amurallado de esta época rodeaba los que en la actualidad se considera el centro histórico. El eje central de la medina unía la alcazaba con la puerta de Antequera, conectando la plaza de las Cuatro Calles (en la actualidad plaza de la Constitución), el zoco y la mezquita mayor. La ciudad se configura en trazados transversales a este eje central, destacando el eje de calle Granada, que se extendía desde la citada plaza hasta la salida del camino real de Granada, a través de la puerta homónima, y que concentraba varias mezquitas y casas señoriales. El restante sistema viario se caracterizaba por su trazado sinuoso de calles estrechas, de las que algunas han perdurado hasta hoy, como es el caso de calle Ascanio.12

Alcazaba y castillo

La alcazaba se comenzó a construir en 1065 por orden del rey Badis y fue ampliada en época nazarí. Se sitúa en el lado oriental de la medina y está rodeada por tres murallas. El recinto exterior albergaba la plaza de armas y contenía los accesos a la medina. En el recinto interior se situaban las dependencias palaciegas y un pequeño barrio intramuros.13 La alcazaba estaba comunicada con el castillo de Gibralfaro a través de un camino protegido por una doble muralla o coracha, utilizada para el suministro de alimentos de los soldados. El castillo adquiere su fisionomía definitiva durante el reinado de Yusuf I (1333-1354), aunque algunas de sus partes estas datadas en épocas anteriores. Consta de dos recintos amurallados y dos áreas interiores: la alta, donde se encontraba la mezquita del castillo, un pozo de origen fenicio, baños y la torre mayor; en la zona baja se situaban las caballerizas y la residencia de la tropa.14

Complementando el sistema defensivo de la ciudad existían una serie de torres vigías esparcidas por el actual término municipal y municipios vecinos, de las que aún se conservan la torre del Prado, también conocida como torre de Fajardo o torre de Campanillas, situada junto al barrio de Colmenarejo; la torre de la Quirosa o de la Alhaja, en la zona de Los Almendrales; y la torre de los Verdiales, en la zona del mismo nombre. De las torres de Cerrado de Calderón, de San Telmo, de San Isidro y del Río, sólo quedan algunos restos. Otras torres aún en pie son de origen cristiano.14

Murallas

La muralla de la medina comenzó a levantarse en época califal. Arrancaba desde la alcazaba en línea recta hasta la puerta de Granada, sin envolver a la alcazaba. Continuaba por el lado sur de la plaza de la Merced y calle Álamos, desde donde partía el muro que rodeaba al arrabal de Fontanella. Seguía por calle Puerta de San Buenaventura, entrada al mencionado arrabal, y calle Carretería hasta la puerta de Antequera. Desde este punto, la muralla se extendía paralela al río Guadalmedina hasta adosarse a las Atarazanas. Proseguía hasta el castillo de los Genoveses, situado en la actual plaza de la Marina, y por Cortina del Muelle hasta alcanzar de nuevo a la alcazaba.11

El recinto amurallado se abría al exterior a través de varias puertas. Las mencionadas puertas de Granada (Bab al- Funtanalla), San Buenaventura y de Antequera (Bab al- Jawja), situadas en el lado norte, siendo la última la principal entrada a la ciudad. Por el lado del río se abría la puerta del Puente. Al sur, las puertas del Mar (Bab al- Bahr), Baluarte, Espartería (Bab al- Faray) y de los Siete Arcos. Y por último las puertas Oscura y de la Caba, que comunicaban la medina con la alcazaba.11


Arrabales
Toda la zona urbana estaba rodeada de huertas y arboledas y dos arrabales. Además, también se ubicaban en el exterior algunos cementerios, algunas juderías y los establecimientos comerciales de extranjeros, entre los que destacaba el de los genoveses, que disponían de un castillo junto al puerto desde 1278.12 El arrabal de Fontanalla, el más poblado, se extendía al norte de la medina, entre las actuales calles de Frailes, Refino, Postigo, Cruz del Molinillo y Gigantes, abarcando los actuales barrios de La Merced y San Felipe Neri y casi toda La Goleta.14 Estaba a su vez protegido por un muro menor a lo largo de todo su perímetro y dedicado a la fabricación de cerámica, como atestigua la toponimia de algunas calles actuales, como calle Ollerías.11 Según se desprende de los documentos de los Repartimientos, este arrabal se componía de varias zonas, abarcando otros pequeños arrabales como el arrabal de la puerta de Granada y el arrabal de la puerta de Antequera, así como una zona de huertas y otra para guardar ganado. Además, contaba con todos los servicios propios de la medina, como mezquitas, baños y escuelas. Las actividades alfareras, de herencia romana, se desarrollaron gracias a la disposición de materia prima y abundancia de agua y se expandieron hacia el norte y el oeste del arrabal. El muro defensivo contaba con varias torres y, posiblemente, con dos puertas: la puerta del Alcohol, que comunicaba al arrabal con el cementerio de Yabal Faruh, y otra en la calle Postigo de Juan Boyero, hacia el camino de Casabermeja.14


Al otro lado del río se situaba el arrabal de los mercaderes de la Paja o arrabal de Attabanim, correspondiente al antiguo barrio de El Perchel.11 Este arrabal comenzó a tomar forma durante la época hammudí, habiendo estado anteriormente ocupado por huertas y pequeñas estructuras para su explotación. Se ha constatado la extensión del arrabal hacia el norte hasta la calle de La Trinidad y al sur, hasta la playa, donde han aparecido restos de una muralla. Tenía un trazado de planta ortogonal, con viviendas organizadas en torno a patios con pozo, y contaba con canalización de abastecimiento y desagüe, así como mezquitas y baños. Las actividades principales correspondían a la industria tintorera y del cuero y las agropecuarias. Se tiene constancia de la existencia de una residencia real del período almohade destruida durante el asedio castellano, llamada Qars al-Sayyid, y situada junto a la actual Iglesia de Santo Domingo, y de la torre de Zamarrilla, situada en calle Mármoles.14


La ciudad conventual


Bajo la dominación castellana, la ciudad experimenta un cambio de usos y funciones pero las modificaciones del trazado urbano son muy limitadas y se reducen prácticamente a la apertura de calle Nueva. Trazada en 1491, esta vía, estrecha para los estándares actuales, fue pensada para facilitar el tránsito de mercancías entre la puerta del Mar, en el puerto, y la puerta de Antequera, situada al noroeste de la zona amurallada, que constituía la entrada principal de los productos agrícolas de las huertas del interior y alrededor de la cual se ubicaban los almacenes.12

Con el cambio de administración, las mezquitas comienzan a ser sustituidas por iglesias. Sobre los cimientos de la mezquita mayor se empezó la construcción de la Catedral de Málaga, cuyo arquitecto fue Diego de Siloé. Proliferan las iglesias y conventos dentro del perímetro amurallado, como son las de San Juan, los Mártires y Santiago. La primera orden religiosa que se asentó en Málaga fue la de los Observantes de San Francisco en 1489, bajo el patrocinio de los Reyes Católicos. Estos fundaron un convento a extramuros de la ciudad, junto al Guadalmedina, al que llamaron San Luis el Real. A este le siguieron el convento de los Ángeles, también de la orden franciscana, y el convento de las Clarisas de la Concepción, construido en 1505.15

Asimismo, una serie de órdenes religiosas erigieron sus conventos fuera del recinto amurallado, dando lugar al establecimiento de vías de comunicación de trazado radial desde la ciudad hasta los nuevos conventos. Dos de estos se construyeron en los lugares donde se instalaron los campamentos de los Reyes Católicos durante el asedio a la ciudad. El convento de la Trinidad se ubicó en el lugar donde estuvo el campamento de Isabel de Castilla, mientras que el convento de la Victoria se situó en el antiguo campamento de Fernando de Aragón. Los restantes conventos que dieron origen al sistema radial de caminos fueron el convento de Capuchinos, el convento de Santo Domingo y el convento de San Andrés.12

Con el paso del tiempo, las iglesias y conventos construidos fuera del recinto amurallado empiezan a aglutinar población, dando lugar a la formación de nuevos barrios extramuros que a menudo tomaron el nombre de estos conventos e iglesias, como es el caso de los barrios de La Trinidad o Capuchinos.16 La expansión de las órdenes religiosas continuó durante todo el siglo XVI y para el siglo XVII, un tercio de la ciudad estaba ocupada por instituciones religiosas. Se contaban entonces 15 conventos o monasterios de hombres y 9 de mujeres.15 Por el contrario, los únicos edificios civiles importantes eran los hospitales de San Juan de Dios, Santo Tomás y San Julián, el Consulado, la Alhóndiga y la Casa del Cabildo.17

No hay comentarios:

Publicar un comentario