miércoles, 15 de abril de 2026

CALAMARES GUISADOS CON PATATAS

 

CALAMARES GUISADOS CON PATATAS

Esta receta es un guiso muy tradicional en nuestra Andalucia, como en Cadiz,  Huelva. Como la mayoría de los guisos de patatas, son sencillos de elaborar, y el único secreto es cocinar los ingredientes a fuego lento.

 

Ingredientes

500 gr de calamar o sepia en trozos

1,5 kg de patatas peladas y troceadas en trozos (chascadas)

125 ml de aceite de oliva

2 cebollas

4 dientes de ajos

2 hojas de laurel

3 tomates cortados en dados

1 pimiento verde picado

 1 pimiento rojo picado

º/2 vaso de vino blanco

3 vasos de agua

Pimentón al gusto (1 cajita)

Pimienta negra recién molida

Orégano

 

Elaboración

En una cacerola con aceite a fuego medio, agregamos los pimientos, la cebolla y el ajo. Sofreímos con un poco de sal durante 10 minutos. Agregamos los tomates picados en dados , removemos bien y cocinamos por 10 minutos aproximadamente.

Una vez que las verduras estén cocidas, agregamos los trozos de calamar, el pimentón, la pimienta negra recién molida, el agua, el vino blanco y las hojas de laurel, removemos bien cocinamos a fuego lento durante 30 minutos.

Una vez transcurridos el tiempo, añadimos las patatas y cocinamos durante otros 30 minutos. Por últimos, añadimos un poco de orégano y sal al gusto, removemos bien.

Servir caliente.

¡Buen provecho!

 

ALCACHOFAS CON ALMEJAS

 

ALCACHOFAS CON ALMEJAS

Un plato sencillo y muy saludable, perfecto incluso como entrante para una comida con invitados. Un plato muy tradicional en Navarra, región donde el cultivo de alcachofas está muy extendido.

 

Ingredientes

12 corazones de alcachofas en conserva

Aceite de oliva

1 diente de ajo

½ cebolla

75 ml de vino blanco

1Guindilla

½ cucharadita de harina

Sal

Pimienta negra recién molida al gusto

Perejil fresco picado al gusto

 

Elaboración

Picamos finamente la cebolla y el ajo. En una sarten con un buen chorrito de aceite de oliva, sofreímos ambos ingredientes durante 20 minutos a fuego lento.

Añadimos la media cucharadita de harina y doramos durante 5 minutos. No añadir demasiada harina o la salsa quedara demasiado espesa.

Agregamos el vino blanco y removemos bien. Dejamos que el alcohol se evapore durante unos minutos y luego agregamos la guindilla, removemos y probamos la salsa y ajustamos el picante a nuestro gusto. A continuación, añadimos las alcachofas bien escurridas. Podemos agregarlas enteras o partidas por la mitad.

Finalmente, añadimos las almejas bien escurridas y cocinamos durante 5 minutos, o hasta que las almejas se abran.

Servimos y decoramos con perejil fresco.

¡Buen provecho!

 

NIZAM AL DAWI A'ABD ALLAH B.MUHAMMADD

 NIZAM AL-DAWLA 'ABD ALLAH B. MUHAMMAD

‘Abd Allāh b. Muḥammad, Niẓām al-Dawla. ?, p. m. s. XI – ?, c. 1100. Quinto y último soberano de la taifa de Alpuente.

Rey de Taifa

Biografía

‘Abd Allāh b. Muḥammad, conocido con el título de Niẓām o Ŷināḥ al-Dawla, fue el quinto y último soberano de la taifa de Alpuente, población que las fuentes árabes de la época oscilan en mencionar como dependiente de Valencia o perteneciente a la cora de Santaver. Su reinado fue el más estable y prolongado de su dinastía, los Banū Qāsim, de origen beréber, pues se extendió durante más de sesenta años. Por ello, cabe considerarlo con el soberano más importante de esta pequeña taifa que, sin embargo, tuvo una existencia muy larga, ya que los Banū Qāsim fueron uno de los primeros linajes que se proclamaron independientes de Córdoba y de los últimos en ser reducidos por los almorávides.

Pese a la gran duración de su actuación como soberano de Alpuente, es poco lo que sabemos respecto a la misma, debido a la escasa relevancia política de esta taifa, que se revela a través de su pobre proyección en las crónicas. Su acceso al poder se produjo en circunstancias difíciles, no siendo a él a quien realmente correspondía la sucesión. Cuando en 1043 murió su antecesor, Aḥmad b. Muḥammad, su hijo y sucesor, Muḥammad, solo tenía siete años, siendo protegido por su abuelo materno, Qāsim, que ejerció el poder en su nombre. Sin embargo, el tío paterno del menor, ‘Abd Allāh b. Muḥammad, tomó el poder y encarceló a Qāsim, logrando consolidar su autoridad durante largas décadas. La enorme extensión de su gobierno y el hecho de que las fuentes empleen dos sobrenombres al aludir al soberano de Alpuente en esta época, Niẓām al-Dawla y Ŷināḥ al-Dawla, ha llevado a algún especialista a sugerir que, en realidad, debe tratarse de dos personajes distintos, si bien se trata de un extremo no corroborado en las fuentes.

La estabilidad del gobierno de ‘Abd Allāh se vio alterada a partir de finales del siglo XI, con la aparición en la escena levantina de la figura del Cid, a quien pagó tributo desde el año 1089. Sin embargo, la situación cambió con la entrada en escena de los almorávides, a quienes ‘Abd Allāh se unió de inmediato, ayudando a Ibn Tašfīn en sus campañas contra Valencia, entonces en manos del Cid.


Bibliografía

D. Wasserstein, The Rise and Fall of the Party Kings. Politics and Society in Islamic Spain, 1002-1086, Princeton, 1985

Mª J. Viguera, Los reinos de taifas y las invasiones magrebíes, Madrid, 1992, págs. 71-73

Mª. J. Viguera (coord.), Los reinos de taifas. Al-Andalus en el siglo XI, Madrid, 1994

F. Clément, Pouvoir et légitimité en Espagne musulmane à l’époque des taifas (Ve-XIe siècle). L’imam fictif, París, 1997

P. Guichard, Al-Andalus frente a la conquista cristiana. Los musulmanes de Valencia (siglos XI-XIII), Madrid-Valencia, 2001, págs. 80-83

Autor/es

Alejandro Garcia Sanjuán

 

lunes, 13 de abril de 2026

CALAMARES A LA PLANCHA

 

CALAMARES A LA PLANCHA

El secreto para unos calamares a la plancha es no cocinarlos demasiado, ya que se vuelven gomosos y poco apetitosos.

 

Ingredientes

1 tubo de calamar limpio

1 diente de ajo

1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

1 limón

1 tomate

Oréganos secos

Perejil seco

Sal

Pimienta negra recién molida

 

Elaboración

Picamos finamente el diente de ajo y lo agregamos a un bol, añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen entra y el jugo de medio limón. Batimos todo junto, muy bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados en la mezcla.

Tomamos el tubo de calamar y hacemos cortes en la parte superior del cuerpo que estén separadas aproximadamente 1,5 centímetro, pero sin cortar completamente.

Añadimos la marinada sobre el calamar y lo frotamos por todos lados del calamar, luego salpimentamos y también con un poco de perejil seco.

Calentamos una sarten antiadherente a fuego medio. Una vez caliente, añadimos el calamar y cocinamos por 1,5 -2 minutos por cada lado. Luego lo pasamos a un plato.

Usando la misma sarten y a la misma temperatura, agregamos una cucharada de aceite de oliva virgen extra y cocinamos el tomate partido por la mitad boca abajo, durante unos 3 minutos.

Luego pasamos el tomate al pato, y rociamos con un poco de aceite de oliva virgen extra, y sazonamos con sal y un poco de orégano seco.

Adornamos el plato con un poco de perejil fresco y unas rodajas de limón.

¡Buen provecho!

viernes, 10 de abril de 2026

ABU L-HASAN 'ALI AL-MANZARI AL-GARNATI AL-TITWANÍ

ABU L-HASAN 'ALI AL-MANZARI AL-GARNATI AL-TITWANÍ

Abū l-Ḥasan ‘Alī al-Manẓarī Al-Garnāṭī Al-Ṭiṭwānī. Al Mandari. Andalucía, c. 1450 – Tetuán (Marruecos), 1540. Guerrero, político y refundador de Tetuán (Marruecos).

AlcaideFundador, raMilitarNoble

Biografía

Escasas noticias se tienen de al-Manẓarī (hispanizado como al-Mandari), uno de los más interesantes personajes de la Andalucía de aquende y allende el mar Mediterráneo. Su apellido parece provenir de la asimilación del topónimo Bedmar, pueblo jiennense que aún conserva la fortaleza de al-Manzar (el mirador, “vista bella”), comprendido en la Cora de Elvira, lugar donde ni Abū l-Ḥasan ‘Alī al-Manẓarī ni sus ascendientes directos habían nacido ni crecido, asentados ya en Granada en época Nazarí. Probablemente, el abuelo o el padre fuera ‘Alī ‘Abd Allāh Muhammad al-Manẓarī, citado en un documento árabe fechado en 1476.

Al-Manẓarī era capitán de las tropas leales a Muḥammad XI, Boabdil, el “Rey Chico”, frente al otro candidato real, su tío Muḥammad XII, “El Zagal”, además de alcaide y defensor del castillo de Píñar, encrucijada estratégica hasta 1485, año en que sucumbe al igual que Montejícar e Iznalloz, tras el asedio y conquista de las fortalezas de Cambil y Alhabar y el cautiverio en manos cristianas del emir musulmán. La alcazaba y la hacienda de al-Manẓarī fueron concedidas por los monarcas al Corregidor Bobadilla.

Bajo mando de al-Manẓarī, su amīr (soberano) o emir, unos 350 aristócratas y guerreros, exiliados voluntarios andaluces, según León el Africano, cruzan el estrecho. Tetuán será la plaza elegida, que 47 años antes había sido destruida por los portugueses en su proceso de expansión que llevó a la toma de Alcazarseguer en 1458 y a la de Tánger en 1471. La fecha del desembarco coincide con el año de la manzana, símbolo de la ciudad, aunque en su transcripción los autores islámicos discrepan en la datación. Para el Antiguo Manuscrito pudiera ser entre 1483 y 1484. Según Sīdī al-Arbi al-Fāsī (XVI), es el 7 de ša‘bān del 898 (24 de mayo de 1493). Pero en 1487 las crónicas portuguesas ya mencionan las actividades de al-Mandari en territorio norteafricano. Además, en 1490 el secuestro por Alonso de Cárdenas en la península de la prometida de al-Mandari, Fátima, noble nazarí sobrina de Ibn Kumāša, asegura la presencia del caudillo granadino en Tetuán, pues a partir de entonces mantendrá importantes relaciones con Íñigo López de Mendoza, Conde de Tendilla, que la retenía en su fortaleza de Alcalá la Real. Tras su liberación, será la primera esposa del guerrero.

Los granadinos tetuaníes, avanzadilla de la llegada de los cortesanos de Boabdil en 1493, construirán una sociedad y hábitat a su medida. Aunque con la llegada al terreno magrebí, las comunidades de cabileños acosados por los portugueses se ven también sometidos por los nuevos “refugiados”, pagando un doble tributo por la especial dinámica de las fronteiras. Tras ciertas confrontaciones, la intermediación del señor de Xauen, dirigente efectivo de todo el norte marroquí y probable promotor de esta migración, así como de personajes de la corte wattasí de Fez, incluido el monarca Muḥammad al-Šayj, intervienen con un préstamo de 40.000 mizcales del habús marroquí para la compra de los terrenos. Sīdī ‘Alī b. Rašīd, fundador y jerife alawí de Xauen (1471) y al-Mandari, en Tetuán, serán a partir de entonces aliados en la lucha y la política bajo la bandera roja de una nueva idiosincrasia. La lucha se organizará rápidamente por tierra y por mar, en frecuentes razzias y batallas centradas en el Mar de Alborán y en el ataque a las costas cristianas, desde el estuario del Martil, navegable en barcos de corto calado, que se convierte en una plataforma corsaria de carácter andalusí, y desde otro refugio oriental, Targa, siendo apoyados desde Larache en las costas atlánticas. El alcance de sus acciones provoca que ya en 1488 el Papa Inocencio VIII acuda a los Reyes Católicos para organizar una flota que les haga frente. Después, al Mandari afianzará sus relaciones con Sīdī ‘Alī b. Rašīd, a través de su enlace hacia 1505 con Sit al-Hurra (al-Sayyida al-Ḥurra), hija de la vejeriega al-Zohra e Ibn Rašīd.

En 1497, los españoles que habían ocupado Melilla, prosiguen su avance con el Peñón de Vélez de la Gomera en 1508, Orán en 1509, y Argel, Bujía y Trípoli, en 1510. La rivalidad luso-hispana se hace evidente y los dos caudillos norteños, Ibn Rašīd y al-Mandari negocian en secreto con los portugueses (1501-1503), lo que promueve el traslado de las familias de los dos jefes a Túnez, cediéndoles el territorio pacificado que poseían, habiendo surgido problemas en la asimilación de las avalanchas de pobladores moriscos en sus ciudades, acrecentadas después de las primeras conversiones forzosas tras las revueltas alpujarreñas de 1502. De otra parte, midiéndose con Portugal, el Conde de Tendilla negocia con al-Mandari la conquista del Reino de Fez. La contrapartida para los señores de la guerra del norte sería el trono real, ofrecido a Ibn Rašīd. El plan no surtió efecto, pues en 1511 el rey español hubo de atender los requerimientos del Papa Julio II para formar la Liga Santa y se elude de esta forma el inevitable enfrentamiento con los portugueses. Ese año, según las crónicas portuguesas, fallece Ibn Rašīd. Al-Mandari prolongará su control efectivo y directo sobre los territorios hasta 1517 y queda a partir de 1523 en manos de su esposa y cuñado, Mawlay Ibrahim, los hijos de Ibn Rašīd. Fueron años difíciles en que los cristianos se muestran combativos. Así, en 1514 queda constancia de un proyecto de alianza hispano-portuguesa para atacar la base corsaria de Beni Madán, en Tetuán, al tiempo que se produce una importante ofensiva lusa, en 1516. Sin embargo, Tetuán conservará su fortaleza e independencia. Entre 1529 y 1535 se produce una tregua entre el Reino de Fez y los cristianos, de la que la ciudad-estado de Tetuán permanece al margen, provocando numerosos conflictos. Mantiene incluso relaciones con el corso turco-otomano, a través de las bases de éstos en Argel, lo que provoca otra nutrida inmigración desde estas tierras a Tetuán. También los megorachim granadinos o sefardíes expulsados por los Reyes Católicos se refugiarán en Tetuán conformando una importante comunidad que impulsará su peculiar economía esclavista y median en el rescate de cautivos y en los procesos diplomáticos con los cristianos. También el jesuita Gabriel de Aranda narra los sucesivos viajes (1539, 1541, 1546) a Tetuán del Padre Contreras, sacerdote español dedicado a la redención de presos que el corso y la lucha llevaban a la reclusión en las mazmorras de la ciudad, como consecuencia de lo cual se fragua la amistad entre al-Mandari y el religioso, que intenta convertir al cristianismo al viejo y ciego guerrero, alentado por su melancolía de Granada. Tras la muerte de al-Mandari en 1540, su esposa contrae matrimonio con el rey wattasí de Fez, pero poco dura para Sit al-Hurra su regencia, víctima de las conspiraciones familiares.

 

D. Goes, Chronica d’el rei D. Manuel, Lisboa, 1566

L. Mármol Carvajal, Descripción general de África, Granada-Málaga, 1573-1599 [ed. facs. y est. de A. G. de Amezúa, Madrid, Instituto de Estudios Africanos, 1953]

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A. Laroui, Historia del Magreb desde los orígenes hasta el despertar magrebí: un ensayo interpretativo, Madrid, MAPFRE, 1994

M. D. Rodríguez Gómez, Las riberas nazarí y del Magreb (siglos XIII-XV). Intercambios económicos y culturales, Granada: Universidad (Grupo inv. Ciudades Andaluzas bajo el Islam), 2000, págs. 86, 143-144, passim

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M.ª D. López y A. Reyes (eds.), Medinas y ciudades históricas a ambos lados del Estrecho: Jerez y Tetuán, Jerez de la Frontera (Cádiz), Instituto de Promoción y Desarrollo de la Ciudad de Jerez, 2006

Autor/es

  • María de los Ángeles Ruiz Jiménez

 


jueves, 9 de abril de 2026

SOPA FRIA DE PIMIENTOS ROJOS ASADOS

 

SOPA FRIA DE PIMIENTOS

ROJOS ASADOS

Esta sopa esta llena de matices de sabor y es una de esas sopas que simplemente se conectan con la comida. Use ingredientes sencillos y es super fácil de elaborar. Ase mis propios pimientos rojos en esta receta, pero puedes usar pimientos rojos de bote comprados si lo prefieres.

 

Ingredientes

2 pimientos rojos

1 tomate rojo

4 dientes de ajo

½ cebolla

½ cucharadita de pimentón dulce

1 pizca de cayena molida

2 tazas de caldo de verduras

4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

6 hojas de albahaca

Sal

Pimienta negra recién molida

1 yogur griego

 

Elaboración

Precalentamos el horno a su temperatura más alta, agregamos los 2 pimientos rojos, 1 tomate y 2 dientes de ajos (envolver el ajo en papel de aluminio) a la bandeja del horno forrada con papel de aluminio, rociamos un poco de aceite de oliva virgen extra sobre los pimientos rojos y sazonamos con sal, metemos la bandeja en el horno, y horneamos durante 20 minutos.

Mientras tanto, picamos finamente 2 dientes de ajo e igualmente picamos finamente en juliana ½ cebolla.

Sacamos la bandeja del horno pasado los 20 minutos y dejamos enfriar. Una vez que los ingredientes asados se hayan enfriado, pelamos los pimientos rojos, el tomate y el ajo, y picamos en trozos grandes los pimientos y el tomate.

En una sarten, calentamos a fuego medio con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una vez el aceite este caliente, agregamos las cebollas picadas y sofreímos durante 4-5 minutos, luego agregamos los ajos finamente picados, removemos muy bien y agregamos ½ cucharadita de pimentón dulce y la pizca de cayena en polvo, los pimientos rojos asados, el tomate asado, los ajos asados y aproximadamente 4 hojas de albahaca fresca picada gruesa, sazonamos con sal y pimienta negra recién molida, y mezclamos muy bien para que se integren los ingredientes en el sofrito.

Ahora agregamos 2 tazas de caldo de verduras y subimos el fuego a alto, cocinamos por unos 5 minutos, removiendo para que se integre bien el caldo de verdura, bajamos el fuego a lento y cocinamos por unos 10 minutos, apagamos el fuego y dejamos enfriar.

Añadimos la mezcla de la sopa al vaso de la trituradora o licuadora, agregamos una cucharada de aceite de oliva virgen extra, y hacemos un pure durante 3 minutos o hasta que quede suave

Dividimos la sopa en tazones y la colocamos en el frigorífico durante 1 hora para permitir que todos los sabores se desarrollen y se enfríen.

Una vez que este listo para servir la sopa, agregamos un poco de yogur griego encima y adornamos con un poco de albahaca fresca.

¡Buen provecho!

ALI AL-ATTAR

ALI AL-ATTAR

Al-‘Attār, ‘Alī. Aliatar, Alatar Ibrāhīm, Abrabón, Abrahén, Alatar el Viejo. ¿Loja (Granada)?, c. 1415 – Lucena (Córdoba), 21.IV.1483. Suegro del rey Boabdil, vendedor de especias, alcaide de Loja, señor de Xagra, primer mayordomo de la Alhambra y alguacil mayor del Reino de Granada.

AlcaideAlguacil mayorMayordomoSeñor

Biografía

De origen humilde, a pesar del cual se piensa que su genealogía estuviese enlazada con la de los treinta y dos linajes más importantes del Reino de Granada, probablemente de una familia de comerciantes de especias, hecho que le valió es sobrenombre de “el droguero”, las primeras noticias que tenemos de Aliatar son las que hacen referencia a su actuación en la batalla del Madroño (11 de abril de 1462) en la que participa del lado de los Abencerrajes con el objetivo de devolver el trono a Yūsuf V. A partir de estas fechas ya es conocido por los cronistas cristianos debido a las rafias fronterizas de las que fue cabecilla contra plazas como Archidona, Antequera, Lucena, Iznájar, Rute y Doña Mencía. En julio de 1462 se dirige a Guadix procedente de Loja. En esta ocasión, sin embargo, Aliatar no participó en el combate.

Con la caída de los Abencerrajes, al igual que muchos otros miembros de la nobleza granadina que se encontraban con el destronado Yūsuf V, recuperó sus antiguos privilegios. Su no participación en la caída de Gibraltar le valió de nuevo el reconocimiento del estado granadino recuperando el gobierno de Loja y obteniendo para sí es señorío de la Xagra y sus rentas.

En 1464, con la ayuda de nuevo de los Abencerrajes y del propio Aliatar, el emir de Granada, Sacd, es destronado por su hijo Muley Hacén. En agosto de 1470 es ya Alguacil Mayor de Granada. Por otra parte, su amistad con el conde de Cabra le sirvió para firmar valiosas treguas para el emirato en la frontera al oeste de la capital en los primeros años de la década de 1470. Podemos suponer el poderío que en estos años tenía Aliatar al saber que entre 1475 y 1476 había realizado fuertes préstamos al conde de Cabra para la participación de su casa en la guerra contra Portugal por la sucesión de Enrique IV.

En julio de 1482 se produce el matrimonio de su hija Moraima con Boabdil, días después tiene lugar el primer asedio de Loja por parte de dieciséis mil hombres al mando de Fernando el Católico aunque, no obstante, este primer intento supuso una derrota para el bando cristiano (edad que está exagerada por las crónicas de la época hasta los noventa años). En abril de 1483 Aliatar, a pesar de su edad, unos setenta años, participa activamente en el ataque a Lucena junto con su yerno, el emir de Granada. Las tropas del II conde de Cabra pusieron fin al asedio de la ciudad cordobesa desbaratando el ejército granadino que allí se encontraba y tomando como prisionero a Boabdil (21 de abril de 1483). Ese mismo día moría Aliatar durante la batalla. La manera en que murió el alcalde lojeño no está clara; existen al respecto varios relatos que dan luz a cómo se produjo su muerte, desde los que la achacan a las heridas producidas durante la contienda hasta aquellos otros que hablan del suicidio para evitar caer en manos enemigas. En la primera del siglo XVI tenemos noticias de hijos de Aliatar participando en la batalla del Río Guadal Hawit a las órdenes del rey de Fez.


Bibliografía

A. Amezcua y Mayo, La Batalla de Lucena y el verdadero rostro de Boabdil, Madrid, Imprenta Clásica Española, 1915

J. Cuevas Pérez, Loja musulmana, la frontera y Aliatar, Granada, Plan de Acción Cultural del Ayuntamiento de Loja, 2004

Autor/es

  • Juan Manuel Martín García
  • Guillermo Burgos Lejonagoitia

 


miércoles, 8 de abril de 2026

HUEVOS DEL POBRE

 

HUEVOS DEL POBRE

Ingredientes

120 ml de aceite de oliva virgen extra

2 cebollas medianas

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

1 cabeza de ajo

4 huevos grandes

Sal

Pimienta negra recién molida

Para la salsa de ajo

2 dientes de ajo

2 cucharadas de perejil fresco picado

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Sal

 

Elaboración

Poicamos las cebollas en trozos grandes, cortamos los pimientos en trozos pequeños, separamos los dientes de ajo y hacemos un corte en cada uno de ellos dejando la piel.

En una sarten, a fuego medio, añadimos 60 ml de aceite de oliva virgen extra. Después de un par d minutos, agregamos las cebollas picadas, los pimientos picados y los dientes de ajos, mezclamos y luego revolvemos cada 2-3 minutos para que todo se sofría de manera uniforme.

Después de 12-15 minutos, cuando las verduras estén ligeramente doradas, sazonamos con sal y la pimienta negra recién molida, mezclamos bien y luego transferimos las verduras a una fuente grande de servir.

Calentamos en la misma sarten a fuego medio 50 ml de aceite de oliva virgen extra. Después de un par de minutos, cascamos los huevos, todos en un a sola capa y bien espaciados, y freímos a nuestro gusto, a mí me gusta la clara ligeramente crujiente con la yema cremosa. Una vez fritos, sazonamos con sal y pimienta negra recién molida y colocamos los huevos sobre las verduras.

Para hacer la salsa de ajo: agregamos el ajo picado a un mortero, junto con el perejil fresco picado y una pizca de sal, usando el mortero, majamos muy bien los ingredientes hasta obtener una textura de pasta, luego agregamos aceite de oliva virgen extra y mezclamos bien.

Añadimos la salsa de ajo sobre los huevos y servimos. Servir caliente.

¡Buen provecho!

 

SOPA DE AJO

 

SOPA DE AJO

Hay momentos en la vida en los que encuentras una receta tan sencilla que cuesta creer que sea una receta, pero como siempre digo, a veces menos, es más.

 

Ingredientes

1 taza de caldo de verduras

1 taza de agua

2 huevos frescos

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1 cucharadita de pimentón dulce

4 rebanadas de pan de 2,5 centímetros de grosor

2 dientes de ajos laminados

Perejil fresco

Sal

 

Elaboración

En una cacerola poco profunda colocamos sobre el fuego y calentamos a fuego medio-bajo 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Una vez que el aceite este caliente, sazonamos con una pizca de sal, agregamos los 2 dientes de ajos laminados y mezclamos en el aceite.

Aproximadamente 10 segundos después, agregamos 4 rebanadas de pan a la sarten y mezclamos bien con el aceite y el ajo.

Tres minutos después de agregar el pan a la cacerola, agregamos la taza de caldo de verdura y la taza de agua, mas 2 cucharadita de pimentón dulce y mezclamos todo muy bien.

Mientras la sopa se cuece a fuego lento,  cascamos 2 huevos y los añadimos a un bol pequeño.

Después de cocer a fuego lento la sopa durante 3 minutos, empezamos a cortar las rebanadas de pan hirviendo en la cacerola con una espátula.

Una vez que la sopa haya hervido a fuego lento durante 10 minutos, agregamos los 2 huevos a la cacerola, simplemente vertiéndolos en el centro de la misma (básicamente estarás escalfando los huevos).

Tres minutos después de agregar los huevos, la sopa de ajo estará lista. Apagamos el fuego y servimos en cuencos.

Servir caliente adornado con perejil fresco picado.

¡Buen provecho!