martes, 7 de noviembre de 2017

PIZZA DE PASAS Y ROQUEFORT

PIZZA DE PASAS Y ROQUEFORT

Hay presunción que el primer pan fue una especie de pizza cocida sobre piedras calientes. Algunos condimentos habrán intervenido para hacerla más apetitosa. A través de relatos clásicos, se sabe que los griegos hacían un  habitual consumo de esta masa cocida. Son los Napolitanos los que se  adueñan del invento hace menos de tres siglos. La adopción del tomate en la cocina italiana llega para coronar con color, aroma y gusto la pizza, así como la conocemos hoy. Fue la Reina Margarita de Saboya, durante un  retiro en Capodimonte en 1890, enamorada de esta nueva forma de comer una masa al horno y dado que el cocinero de la corte no tenía experiencia para prepararla, se llamó de urgencia al Tío Rafael, ya estimado pizzero. Este homenajeo a la Reina creando una nueva pizza consistente en el agregado de una exquisita mozzarella en su superficie. Hasta nuestros días “la margarita” simboliza este tipo de pizza.


Ingredientes
Para la masa:
1 k de harina de fuerza
50 gr de levadura de panadero
25 gr de sal
1 Cucharadita de azúcar
4 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra
650 CC. De agua tibia (o leche s/ gusto)
Para la cobertura
150 gr de queso roquefort
Romero
60 gr de uvas pasas
Tomate concentrado

Elaboración
Desgranamos en un bol la levadura, espolvorear con el azúcar y cubrir con agua o leche tibia.

Dejar fermentar

En otro bol, ponemos la harina mezclada con la sal. Hacemos un hueco en el centro y volcamos el fermento. Agregamos de poco a poco tanta agua como sea necesaria, así como el aceite de oliva virgen extra, amasamos muy bien, hasta integrar todos los ingredientes.

Colocamos sobre la mesa enharinada para seguir trabajando la masa, hasta que se nos despegue de las manos.

La colocamos otra vez en el bol apenas  espolvoreada con harina, cubrimos con un paño y dejar levar al doble de su volumen.

Volcamos la masa en la mesa, des gasificamos hundiendo la punta de los dedos y la dividimos en las porciones deseadas o adecuadas a los moldes a emplea o forma que le queramos dar. Estiramos las porciones de masa con un rulo hasta darle la forma deseada.
Espolvoreamos los moldes, y dentro de ellas colocamos las masas de pizzas.

En horno precalentado, horneamos a temperatura moderada unos 15 minutos para que cada pizza haga su base crocante.

La sacamos del horno, recubrimos de tomate y los demás ingredientes de la cobertura. Volvemos a colocarlas en el horno hasta que termine la cocción.


A mí personalmente me  gusta ponerle un poco de orégano por encima, pero es a gusto de cada cual.

Buen provecho.

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