lunes, 18 de abril de 2022

IBN MASARRA

 

IBN MASARRA

Abū ‘Abd Allāh Muḥammad b. ‘Abd Allāh b. Masarra, al-Ŷabalī (el Montañés). Córdoba, 883 – 931. Místico, gnóstico y filósofo.

 

Considerado como el primer filósofo andalusí, sin embargo, su pensamiento está más cerca de la mística y del gnosticismo que de la filosofía.

Son diversas las fuentes que han transmitido datos sobre su vida, pero se conocen pocos datos ciertos sobre su biografía. Se le supone de estirpe hispana, por su rostro rubicundo, descendiente de cristianos y entroncado con el priscilianismo. Su padre fue al parecer un comerciante que, en viajes por Oriente, conoció las doctrinas de los teólogos musulmanes, además de ser amigo de un célebre teólogo andalusí, el cordobés Jalīl b. ‘Abd al-Malik b. Kulayb, más conocido como Jalīl al-Gafla. Ibn Masarra aprendió estas doctrinas teológicas por la enseñanza de su padre y de su hermano Ibrāhīm, quienes también le introdujeron en las doctrinas bāṭiníes y le iniciaron en la vida ascética. Estudió con Muḥammad b. Waḍḍāḥ, alfaquí de la escuela mālikī, y con el tradicionista Muḥammad b. ‘Abd al-Salām al-JuŠanī. Estos dos maestros, que estuvieron en Oriente, fueron ascetas que debieron de transmitir algunas ideas místicas a Ibn Masarra. En el año 899, cuando contaba diecisiete años de edad, murió su padre en La Meca.

Pronto comenzaron a difundirse noticias sospechosas sobre sus opiniones, atribuyéndosele las ideas teológicas del libre albedrío, de la justicia divina y del cumplimiento de la retribución de premios y castigos en la otra vida. El alfaquí Aḥmad b. Jālid, conocido como Ibn al-Ŷabbāb y prestigioso jurista, escribió un libro para refutar estas ideas. Abandonó al-Andalus, poniendo como excusa la peregrinación a La Meca. Acompañado de dos de sus discípulos, se detuvo en Qayrawān, donde estudió Derecho Islámico; pasó después a La Meca, donde conoció a un discípulo del gran místico al-Ŷunayd, que escribió un libro refutando las opiniones de Ibn Masarra. Pudo encontrarse aquí con el místico Abū Ya’qūb al-Nahra’ūrī y haber tenido noticias de las teorías sufíes de ‰ū l-Nūn al-Miîrī, que dejaron honda huella en el pensamiento masarrí. En Medina visitó los lugares en que vivió el Profeta, especialmente la casa de Maryam, la madre del hijo varón del Profeta muerto al poco de nacer. Luego reconstruyó el plano de esta casa en su ermita de la sierra de Córdoba.

Se desconoce en qué fecha regresó a al-Andalus, pero pudo ser poco después de la subida al trono de ‘Abd al-Raḥmān III, quien realizó gestos esperanzadores que inauguraron una política de tolerancia. Hacia los años 912-914, los biógrafos ya lo sitúan en Córdoba, rodeado de discípulos. Aquí se mantuvo alejado de la vida ciudadana, retirado en la sierra, por lo que fue apodado al-Ŷabalī (el Montañés, el Serrano). Llevó una vida ascética, afirmada quizá contra el mundo de los juristas, siempre comprometidos con el poder. Impartió sus enseñanzas de forma secreta, según el decir de los biógrafos; se servía de símbolos y de alusiones, con un lenguaje bello pero tras el que ocultaba conceptos e ideas. Predicó la realización del examen de conciencia que en Oriente había sido practicado por el místico al-Muḥāsibī. Las doctrinas que enseñaba despertaron de nuevo las sospechas y los más ortodoxos alfaquíes lograron que el califa condenara por tres veces —en 952, en 956 y en 957— a los seguidores de Ibn Masarra. Pero, para entonces ya hacía años que había muerto en la paz de su sierra cordobesa.

Fue calificado de bāṭinī por algunas fuentes posteriores, pero no se sabe con certeza a qué aluden con este término. En general, suele referirse a los Šī’íes ismaelíes por afirmar el sentido oculto (bāṭin) del Corán. Pero también se usó para designar a los sufíes por acentuar el aspecto interior y oculto de la religión. Dozy convirtió a Ibn Masarra en un emisario de los ismailíes, pues, según el arabista holandés, los fāṭimíes trataron de fundar una logia en España y se sirvieron del “filósofo Ibn Masarra, panteísta de Córdoba que había estudiado principalmente las traducciones de ciertos libros griegos que los árabes atribuían a Empédocles”. Como no está documentada ni probada esta filiación, se puede suponer que se le aplicó el término bāṭinī por su vinculación con el misticismo islámico, entendido como una forma de gnosticismo, entroncado con la tradición gnóstica que se había formado en el Islam. Podría corroborar esto el hecho de que en una de sus obras, el Kitāb jawāîî al-ḥurūf, se le llame ‘ārif, “gnóstico”. Al-Ḥumaydī le atribuye, incluso, iŠārāt îūfiyya, “alusiones sufíes”.

Asín Palacios fue el primero que dio a conocer las ideas principales de Ibn Masarra reconstruidas a partir de fuentes posteriores, sin conocer los textos masarríes. Después, se han intentado algunas lecturas distintas de su pensamiento, siempre sin base documental directa. Fue en 1978 cuando se publicó por vez primera el texto de dos obras de Ibn Masarra. Su lectura permite precisar muchas de las afirmaciones de Asín Palacios.

Obras de ~: Libro de las propiedades, verdaderas naturalezas y principios de las letras (Kitāb jawāîî al-ḥurūf wa-ḥaqā´iqi-hā wa-uîuli-hā), s. l., s. f. (ed. de M. K. I. Ŷa’far, Min qaḍāyā l-fikr al-islāmī. Dirāsa wa-unîūî, El Cairo, Maktabat Dār al-’Ulūm, 1978, págs. 311-344); Epístola de la reflexión (Risālat al-i’tibār), s. l., s. f. (ed. de M. K. I. Ŷa’far, Min qaḍāyā l-fikr al-islāmī. Dirāsa wa-unîūîop. cit., págs. 346-360); La Unicidad de Dios de los que están convencidos (Tawḥīd al-mūqinīn), s. l., s. f.; Libro de la exposición (Kitāb al-tabyīn), s. l., s. f.

Bibl.: M. Asín Palacios, Abenmasarra y su escuela. Orígenes de la filosofía hispano-musulmana. Discurso leído en su recepción por D. Miguel Asín Palacios [...], Madrid, Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, 1914 (reimpr., Obras escogidas, vol. I, Madrid, 1946, págs. 1-216); E. Lévi-Provençal, “A propos de l’ascète philosophe Ibn Masarra de Cordoue”, en Orientalia Suecana, 3 (1954), págs. 75-83; R. Arnaldez, “Ibn Masarra”, en Encyclopédie de l’Islam, vol. III, Leiden, E. J. Brill, 1960 (2.ª ed.), págs. 892-896; M. A. Makki, Ensayo sobre las aportaciones orientales en la España musulmana y su influencia en la formación de la cultura hispano-árabe, Madrid, Instituto de Estudios Islámicos, 1968; S. M. Stern, “Ibn Masarra, Follower of Pseudo-Empedocles-An Illusion”, en Actas 4 Congresso de Estudos Arabes e Islâmicos, Coimbra-Lisboa, 1968 (Leiden, E. J. Brill, 1971, págs. 325-337); M. K. I. Ŷa’far, “Min mu’allafāt Ibn Masarra l-mafqūda”, en Ma’alla Kulliyat al-Tarbiya, 3 (1972), págs. 27-63; Min qaḍāyā l-fikr al-islāmī. Dirāsa wa-unîūî, op. cit.; M. Cruz Hernández, “La persecución anti-masarrī durante el reinado de ‘Abd Al-Raḥmān al-Nāîir li-Dīn Allāh, según Ibn Ḥayyān”, en Al Qanṭara, 2 (1981), págs. 51-67; D. Urvoy, “Sur les débuts de la pensée spéculative en Andalus”, en Mélanges Université Saint Joseph, 50 (1984), págs. 707-717; E. Tornero Poveda, “Nota sobre el pensamiento de Abenmasarra”, en Al-Qanṭara, 6 (1985), págs. 503-506; M.ª I. Fierro, La heterodoxia en al-Andalus durante el período omeya, Madrid, Instituto Hispano-Árabe de Cultura, 1987; “Una refutación contra Ibn Masarra”, en Al-Qanṭara, 10 (1989), págs. 273-275; E. Tornero Poveda, “Noticia sobre la publicación de obras inéditas de Ibn Masarra”, en Al-Qanṭara, 14 (1993), págs. 47-64; M. Cruz Hernández, “Islamic Thought in the Iberian Peninsula”, y Cl. Addas, “Andalusī mysticism and the rise of Ibn cArabī”, en S. K. Jayyusi (ed.), The Legacy of Muslim Spain, vol. II, Leiden, E. J. Brill, 1994, págs. 777-803 y 909-933, respect.; M. Cruz Hernández, “El primer desarrollo del pensamiento andalusí: Ibn Masarra y su escuela”, en Historia del pensamiento en el mundo islámico, vol. II, Madrid, Alianza Universidad, 1996, págs. 335-357; L. E. Goodman, “Ibn Masarra”, en O. Leaman y S. H. Nasr, History of Islamic Philosophy, vol. I, London, Routledge, 1996, págs. 277-293; R. Ramón Guerrero, Filosofías árabe y judía, Madrid, Síntesis, 2001, págs. 180-183; J. Lomba Fuentes, El Ebro: Puente de Europa. Pensamiento musulmán y judío, Zaragoza, Mira Editores, 2002, págs. 114-118; R. Ramón Guerrero, “Ibn Masarra, gnóstico y místico andalusí”, en Homenaje al Prof. Joaquín Lomba, Zaragoza, Universidad, 2004; “IbnMasarra al-Qurtubî, Abû ‘AbdAllâh”, en Enciclopedia de la cultura andalusí. Biblioteca de al‑Andalus, vol. 4, Almería, Fundación IbnTufayl de Estudios Árabes, 2006, págs. 144‑154; “Presentación de un texto de IbnMasarra de Córdoba: Su Epístola de la reflexión (Risâlat al-i’tibâr)”, en J. L. Cantón (ed.), Maimónides y el pensamiento medieval. Actas del IV Congreso Nacional de Filosofía Medieval, Córdoba, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba, 2007, págs. 415-430; R. Ramón Guerrero, “IbnMasarra”, en HenrikLagerlund (ed.), Encyclopedia of Medieval Philosophy. Philosophy between 500 and 1500, Dordrecht–Heidelberg–London–New York, Springer, 2011, págs. 492-494.

 

Rafael Ramón Guerrero

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario