LECHE
FRITA
Hay quienes no se imaginan la
Semana Santa sin torrijas, y hay quienes no soportan perderse la leche frita,
un delicado y exquisito capricho que conquista incluso a los paladares mas
exigentes con su suave textura y su exquisitez.
Solo recuerda que es mejor
dejar reposar la leche frita al menos un día para que sus sabores se
desarrollen mejor.
Ingredientes
1 litro de leche entera
100 gr de maicena
100 gr de azúcar
2 ramas de canela
Cascara de naranja
Cascara de limón
½ cucharadita de matalahúva
50 gr de maicena para rebosar
la leche frita
2 huevos
Aceite de girasol para freír
150 gr de azúcar para cubrir
la leche frita
1 cucharada de canela en polvo
para mezclar con el azúcar de cubrir la leche frita.
Elaboración
En una cacerola, vertemos la
leche, reservando una taza para disolver la maicena. Añadimos la canela en
rama, la .cascara de naranja y la .cascara de limón y la matalahúva. Calentamos
hasta que la leche empiece a hervir. En este momento. apagamos el fuego y tapamos la cacerola para
que la mezcla se infusione durante 10 minutos aproximadamente.
Mientras tanto, disolvemos la
maicena en la leche fría reservada hasta que este suave. después de 10 minutos,
volvemos a poner la cacerola al fuego y retiramos los aromáticos: las cascaras
de naranja y limón, la canela y la matalahúva y o loa cuelo para que no queden
semillas de matalahúva.
Añadimos el azúcar y removemos
hasta que vuelva a hervir. Luego incorporamos la maicena disuelta y sin dejar
de remover, cocinamos a fuego medio hasta que vuelva a hervir, dejando que la mezcla
espese unos minutos, como un natilla.
Una vez espesada la mezcla,
vertemos la crema en un recipiente rectangular engrasado para que se pueda desprender
fácilmente, cubrimos con papel film a piel para que no crie costra. La dejamos
enfriar a temperatura ambiente y luego metemos en el frigorífico durante al
menos 6 horas, o preferiblemente toda la noche.
Ahora mezclamos el azúcar y la
canela al gusto para poder cubrir las porciones de Leche Frita al final de la
receta.
Cuando la crema esta lista,
desmoldamos y cortamos al tamaño deseado.
Calentamos abundante aceite de
girasol a fuego medio-alto. Una vez caliente, rebozamos los trozos en maicena y
después los pasamos por huevo batido y freímos por tandas hasta que estén dorados
por ambos lados.
Una vez frita, dejamos reposar
unos segundo sobre `plato con papel absorbente de cocina para eliminar el
exceso de aceite. Sin dejar que se enfríen del todo, las rebozamos en azúcar y
canela, y las porciones de leche frita estarán listas para servir.
Podemos acompañar con
mermelada de fresa o cualquier otra mermelada de vuestro gusto.
La leche frita la podemos
comer fría o caliente, según vuestro gusto.
¡Buen provecho!

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