domingo, 29 de abril de 2012

Historia de los judíos en al-Ándalus. Personajes judios

PERSONAJES JUDIOS
Yehuda ha-Leví (1075 - 1141)
Filósofo y médico, considerado el mejor poeta medieval en lengua hebrea, y conocido por su obra titulada Diván (Dîwân), una colección de temas profanos y religiosos escritos en hebreo. Escribió también el Libro del Jazar, diálogo donde explica en árabe el judaísmo a un converso.
Tras emprender un viaje hacia la Tierra Santa se le pierde la pista y se desconoce lo que le ocurrió, aunque la leyenda dice que muere a manos de un bandido a las puertas de Jerusalén.
 
Samuel ha-Leví (Samuel Ha-Levi Abulafia)
Samuel ha-Leví Abulafia funcionario público, Oidor de la Audiencia y Tesorero Real del Rey Pedro I de Castilla.
La notable influencia y el rápido crecimiento de la riqueza de Samuel Levi, hicieron que el tesorero obtuviera el permiso del rey para construir otra sinagoga (a pesar de la prohibición de crear nuevas sinagogas), conocida hoy como "El Tránsito", y erigió así un magnífico monumento en el que no faltaban inscripciones en hebreo como agradecimiento al rey.
Samuel ha-Leví murió en 1360 tras perder a causa del propio rey la influencia que hasta entonces tenía.
Yosef ibn Ferrusel
Administrador de Alfonso VI. Como ministro del monarca protegió desde su cargo a los judíos de Castilla, y en particular a Jehudá ha-Leví. Ben Ferruziel, también conocido como Cidellus, da inicio a la serie de judíos de la Corte. (El Gran Libro de la Red )
Maimónides
Nacido en Córdoba en 1135, hubo de emigrar a Egipto en 1148 huyendo de los almohades. Fue filósofo, matemático, médico y rabino.
Se le considera el gigante de los Talmudistas sefardíes. Sintetizó la Ley Judía en 13 principios esenciales (de ahí viene el dicho de mantenerse en sus trece). Escribió casi toda su obra en árabe salvo la Misné Torá - en la que sintetiza el Talmud por temas - que fue escrita en hebreo para su comprensión por los judíos de territorios no arabizados.
Estas obras originaron grandes corrientes de seguidores y detractores. Destacan en medicina sus escritos sobre el asma, el coito, las hemorroides, las drogas. Los venenos y sus antídotos. Fue médico personal de Sultán de Egipto y tan famoso que era requerido por personas de todas las procedencias y condición.
De carácter pragmático y tolerante, defendió a los judíos que disimulaban la fe en momentos de persecución. Él mismo se vio obligando a ello en su exilio de Fez.
Judah ben Joseph ibn Ezra
Familiar del poeta ibn Ezra y nasí de los judíos de Toledo en el siglo XII, cuando la llegada de judíos a la ciudad fue masiva debido a la invasión almohade. Alfonso VII le ofrece un alto cargo en la corte y Judah aprovecha su posición para beneficiar a los entonces perseguidos judíos.
Joseph ben Solomon ibn Shushan (llamado también Yazid ibn Omar ha-Nasi):
Almojarife de Alfonso VIII en T oledo ; murió en 1205. Sucedió a su padre como príncipe de los judíos toledanos y mantuvo alto el favor de la corte. Construyó una bella sinagoga. Abrió las puertas de su casa de Toledo a los judíos de Ultrapuertos, como a Abraham ben Nathan, el autor de "Ha-Manhig", y con él a otros que huían de la intolerancia francesa.
Escuela de Traductores:
·                           Zag ibn Sid, compilador de las Tablas Alfonsinas
·                           Yehuda ibn Moshé Cohen, tradujo importantes obras de astronomía del árabe al romance, acaso traductor del famoso libro de magia conocido por el Picatrix.
·                           Samuel ha-Leví Abulafia y Abraham Alfati, realizadores de lúcidas versiones a las lenguas romances y luego al latín por traductores cristianos, del árabe o el hebreo.
·                           Abraham Alfaquin, Hayyim Israel, Judah Cohen, dedicaron su obra a la medicina.



Historia de los judíos rn al-Ándalus. La juderia en Toledo (Al-Andalus



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LA JUDERIA EN TOLEDO (Al-Ándalus)
La judería opaba una décima parte de la ciudad amurallada hacia el Oeste.
El arrabal de los judíos o judería se emplazó primeramente en el barrio de San Martín, entre la puerta del Cambrón y el río Tajo. Fue el lugar asignado por los árabes tras la conquista de Toledo; y en el año 920, levantaron la muralla de esa parte de la ciudad para la protección de los judíos.



Las limitaciones de la judería por la parte interior, las constituyen los distintos adarves que se van erigiendo según el progresivo crecimiento de la judería. Éstos no cercan de modo completo la judería, sino que establecen límite y separación entre ella y el barrio cristiano. Los judíos no estaban obligados a vivir dentro de la judería; de hecho, los documentos constatan muchas viviendas y comercios fuera del arrabal judío, por lo que se pensó primeramente que cerca de la catedral había otro pequeño barrio judío.
Los primeros adarves son más defensivos que coercitivos. Hay que esperar hasta el año 1480, cuando los Reyes Católicos, en las Cortes de Toledo, sancionan la separación del barrio judío. Es la primera vez que esta ley se lleva a cabo, pues anteriormente no había alcanzada efectividad.

La judería comprendía diferentes barrios no deslindados entre sí. Éstos correspondían a los sucesivos períodos de crecimiento desde el núcleo inicial, y también a la diversidad social de la comunidad judía así como a su idiosincrasia organizativa.
Pero no sólo la organización de la judería en barrios nos ayudará a visualizar de modo aproximado el arrabal de los judíos, sino también los distinto adarves de la judería, comprendiendo por adarves las cercas o muros (con o sin camino de ronda) exteriores (Murallas) o interiores (muros), y también las callejas (estrechos callejones sin salida) que en ellos se abrían, dando origen a pequeños recintos cerrados de casas, llamados a su vez también adarves.
El término "adarve" constituye el elemento característico del urbanismo árabe y con él se designa a la vez un sistema de fortificación perimetral y un sistema viario radial y secundario; esto es: la ciudad árabe, fortificada en el exterior por adarves (con caminos de ronda), se organiza en el interior por un sistema radial (adarves interiores junto a vías que conectaban entre sí las puertas de las cercas) y por un sistema secundario (dando acceso a las viviendas a través de callejas o adarves).
La judería era pues un entramado de muros y callejas cerradas por puertas, con vías o pasajes radiales que comunicaban los diferentes barrios de la judería entre sí y a la judería con el resto de la ciudad.



Historia de los musulmanes en al-Ándalus. La cocina árabe en España


LA COCINA ARABE EN ESPAÑA

¿Qué alimentos prohíbe consumir el Corán? ¿Por qué los árabes de las clases más altas apenas tomaban pescado? ¿Qué productos introdujeron en España? ¿Qué recetas de al-Ándalus ha heredado nuestra cocina?


La aportación árabe a nuestra cocina es extraordinariamente rica. No en vano proviene de una cultura que integra tradiciones muy diversas, que adquieren identidad por estar impregnadas por los preceptos del Corán. Para explicar esa riqueza ha de sumarse el hecho de que existen diferencias entre las tradiciones culinarias de las ciudades y del campo, de las clases altas, que recogen los textos, y del pueblo llano, que las ha conservado por tradición oral. Su influencia puede rastrearse en cualquier recetario tradicional. En el precioso libro 3.000 años de cocina española, Rosa Tovar y Monique Fuller recogen dos docenas de recetas de distintas regiones, testimonio de la herencia cultural árabe, que abarcan un amplio abanico de productos y métodos de preparación.

Ramadán aparte, las prohibiciones de alimentos nacidas del Corán son menos que en el judaísmo. Las principales se refieren al cerdo y a las bebidas fermentadas, lo que no siempre se respetaba en la España musulmana. En los libros de cocina había, además, pocas recetas de pescado, pero ello no se debe a motivos religiosos, sino a los consejos médicos basados en Galeno y Rhazes. En el libro mencionado sólo hay dos, una de albóndigas y otra de escabeche. Ya tenemos dos palabras que provienen del árabe: al-bundiqa –bola– y assikbay,sik-badj o sikbâg –guiso con vinagre–. Podemos tomar una primera receta de escabeche del médico sevillano del siglo XII Ibn Zuhr–Avenzoar–, quien recomienda preparar así el pescado: “se escalda en agua caliente, a continuación se pone en una cazuela de arcilla o de loza vidriada con un poco de aceite. Cuando ya está cocido se deja a fuego lento y se le añade un caldo preparado con vinagre y jengibre”.

Las clases altas consumíanpoco pescado y nada de marisco. Son curiosos los testimonios eruditos de la época, como los del botánico malagueño Ibn al Baytar (s. XIII). En su Compilación de medicamentos y alimentos simplesincluye 1.400 sustancias, pero entre ellas no llegan a cuarenta las de pescados, que además no gozan de buena reputación. Algunas de sus afirmaciones pueden parecernos certeras, como cuando dice: “Los de olor fuerte y pestilente, de sabor poco agradable, no es conveniente comerlos. El mejor pescado es el que tiene buen gusto y escaso olor”.Pero otras pueden resultar sorprendentes para un malagueño de hoy:“El pescado enharinado y frito en grasa es muy pesado, produce mucha sed y baja lentamente”.

El pueblo llano consumía pescado, abundante en las costas, que se vendía crudo, salado o frito. En el siglo XII ya había en alÁndalusfreidurías. Los pescados más populares eran el atún y la sardina, que en árabe tienen nombres procedentes del latín –tunn ysardin, respectivamente–. Dicho sea de paso, recordemos que almadraba viene del árabe –madraba, lugar donde se golpea–, así como mojama –de mussamma, seco–.El erudito murciano Ibn Razin (s. XIII) nos da una receta de mojama en la que, cortada en lonchas finas, se coloca al fuego en cazuela con agua para un hervor. Luego se fríen en aceite y se hace un escabeche con ajo y vinagre o zumo de naranja.

Entre los alimentos que los musulmanes introdujeron o popularizaron en España están la berenjena, la espinaca, la caña de azúcar, el arroz, el albaricoque o los cítricos. Apreciaban las naranjas amargas, cuyo árbol cultivaban para obtener miel de azahar. Los frutos del naranjo dieron lugar a toda una serie de ensaladas que hoy son populares en el sur de España. Recuerdo especialmente algún remojón granadino, con su naranja cortada en rodajas “vivas”,aceitunas negras, aceite, cebolleta, zumo de limón y pimienta, junto a unas hebras de bacalao remojado y crudo, que se me antoja tan importante como la Alhambra.

Aunque en nuestro país se cultiva el olivo desde tiempos prehistóricos, las plantaciones se vieron notablemente incrementadas por los árabes, especialmente en el valle del Guadalquivir, donde introdujeron sus variedades. Esta aportación quedó materializada a su vez en palabras como aceituna, aceite y acebuche, que tienen origen árabe; en particular “aceite” proviene de az-zait –o al-zait– que significa“jugo de aceituna.” El de oliva es el aceite por antonomasia, que el propio Corán menciona: “Se enciende de un árbol bendito, un olivo, que no es del Oriente ni del Occidente, y cuyo aceite casi alumbra aun sin haber sido tocado por el fuego”.

Los árabes enriquecieron sus huertos mediante regadíos conaljibes, acequias y alcantarillas e introdujeron en España la berenjena, la única solanácea que no vino de América. Entre las muchas recetas que se conservan destaca la alboronía. La palabra viene de al-baraniyyay en su origen era un guiso de berenjenas que además llevaba ajo, cebolla, calabaza y frutos secos triturados. La alboronía árabe es la madre de todos los pistos, entre los que se incluye por supuesto el cinematográfico ratatouille, que con el tiempo incorporaron productos ultramarinos y perdieron los frutos secos.

Las carnes preferidas de los árabes son las grasas y tiernas, sobre todo de cordero y aves, que se marinaban una noche con leche agria o vinagre. Como ejemplo de receta, valgan unos pichones con aceitunas y acelgas que recoge el libro de Tovar y Fuller: se asan en cazuela al horno los pichones ya salpimentados y dorados, con cebolla picada y pochada, caldo de ave, granos de cilantro e hinojo, canela en rama y aceitunas, así como las pencas de acelga atadas en un haz. Habría que cuidarse de tomar pichones de palomar, alimentados con cereales y sacrificados adecuadamente, limpios de su sangre.

El arroz cocido en leche, con manteca y azúcar, era uno de los dulces más apreciados de la alta cocina musulmana y ha quedado para siempre en la cocina española. La lista de dulces árabes es amplia, con profusión de azúcar, miel y frutos secos, con lugar destacado para los mazapanes y bollos o pasteles maimones. Para rematar, nos han dejado los sorbetes fríos, por ejemplo, de limón, con miel especiada con clavo y canela.

Autor- Muy Interesante

Recetas Judias. Alboronia a la turca ( Yom Kipur )


ALBORONIA A LA TURCA



(Yom Kipur)

Elaboración

Pelamos a tiras muchas berenjenas (se reduce mucho), cortarlas en rajas gordas, macerarlas en agua salda, lavarlas, escurrirlas y secarlas bien con un  paño.

Se fríen (no muy doradas), se fríen también muchas cebollas a hilos (en juliana fina).

Por otro lado preparamos carne de pastel (carne picada, bien cocida con un poco de aceite de oliva virgen extra, agua, sal, pimienta, mejorana y azafrán. Retirar del fuego bastante jugosa y ponerle unas gotitas de limón).

Una vez obtenido estos tres elementos, disponer en una pastelera de pyrex, primero la mitad de las berenjenas, encima las cebollas fritas, la carne y terminar con el resto de las berenjenas (reservar por encima las mejores rajas de berenjenas).

Espolvorear un poco de azúcar y canela,  sal, Cubrir con  3 o 4 huevos batidos enteros.

Hornear hasta que dore la  capa d encima entre 30 o 40 minutos.

Recetas. Caldo de pollo con fideos


SOPA DE POLLO CON FIDEOS

(Yom Kipur)

Ingredientes

  • 1 pollo entero
  • 1 y ½ litro de agua
  • Sal
  • Zanahoria
  • 1 Cebolla
  • Apio
  • Puerro
Elaboración

Ponemos a hervir el agua con la sal, cuando hierva, se echa el pollo y las verduras, una vez cocido, retiramos el pollo, dejando el caldo hervir un poco más.

Pasamos el caldo por un colador y se añaden los fideos, y dejamos cocer. En vez de fideos, se puede batir una  yema de huevo y echar poco a poco el caldo encima de la yema, sin dejar de batir la mezcla.

Recetas. Sangria


SANGRIA

Elaboración

Pela y corta en trocitos 4 melocotones en almíbar, 1 limón en rodajitas, 1 naranja en rodajitas, 1 manzana pelada en trocitos, el zumo de medio limón  y el zumo de una naranja,  rocíalo con azúcar y remuévelo, introdúcelo en una jarra y añade luego 1 botella de vino tinto, otra de blanco, ½ palo de canela,  2 copas de brandy, y una  licor de naranja, remuévelo bien, añádele unos cubitos de  hielo y remueve. Sirve bien frío.

Recetas. Cup para comidas


CUP PARA COMIDAS

Elaboración

Pela dos limones, quitándole solo la piel amarilla, corta esta en tiritas y exprime el zumo, mezcla ambas cosas en una ponchera con 2 botellas de vino blanco, 1 copa de  brandy, 125 gramos de azúcar y ½ litro de jerez, bátelo bien hasta disolver el azúcar, añade  abundante hielo en cubitos y sírvelos en vasitos de ponches o copas anchas.

Recetas. Cup de melocotón


CUP DE MELOCOTÓN

Elaboración

Pelamos los melocotones y córtalos en trocitos menudos (pueden ser también en almíbar), añade 3 cucharadas de azúcar,  uno y medio vaso de vino blanco seco, déjalo macerar durante 2 horas. En el momento de servir, añade ½ litro de vino blanco corriente, 1 copa de marrasquino o ponche, o curacao y ½ botella de cava.


Recetas. Coctel de chmapán


COCTEL DE CHMAPÁN

Elaboración

Mezclamos el zumo de 2 limones con 4 charadas de azúcar, una copa de brandy o ron y unas hojas de hierbabuena. Dejamos en el frigorífico macerar durante 5 horas.


En el momento de servir, añade una botella de champán o cava bien frío y sírvelo en copas anchas o largas  a gusto del consumidor.