viernes, 1 de junio de 2012

Recetas. Pollo con puré


POLLO CON PURÉ


Ingredientes:

2 pechugas de pollo con piel
2 dientes de ajo pelados y picados
1 c.s. de cilantro picado
1 c.s. de menta picada
1 c.s. de perejil picado
½ c.c. de jengibre rallado
¼ de guindilla seca picada
4 c.s. de aceite de sésamo
2 c.s. de aceite de oliva

Para el puré

750 g de patatas
Hojas tiernas de espinaca
Aceite oliva virgen extra

Sal y pimienta

Elaboración

Cocer las patatas, peladas, lavadas y troceadas, con sal y pimienta unos 20 minutos. Reservar en su agua fuera del fuego. Mezclar los ajos, las hierbas, el jengibre, la guindilla y el aceite de sésamo. Levantar la piel de las pechugas sin separarla del todo y repartir por debajo la mitad de la mezcla, reservando el resto para el puré. Volver a colocar la piel y dejar marinar 10 minutos.

Calentar el aceite en una sartén y dorar el pollo a fuego medio, primero por el lado de la piel, 8 minutos. Dar la vuelta y hacer 5 minutos. Escaldar las espinacas 1 minuto. Escurrir bien las patatas y pasarlas por el pasapurés. Mezclar con la marinada restante y añadir las espinacas escurridas y el aceite de oliva. Trocear las pechugas. Repartir el puré, colocar encima los trozos de pechuga y servir.

Truco
Las pechugas también pueden cocinarse 10 minutos por cada lado en el horno precalentado a 180 ºC.


Recetas. Pollo "Tandoori" con verduras y frutos frescos


POLLO 'TANDOORI' CON VERDURAS Y

FRUTOS SECOS


Ingredientes:

4 pechugas de pollo
1 yogur
1 c.s. de especias tandoori en polvo
200 g de judías verdes redondas
1 cebolla roja
150 g de tomates cherry
50 g de hojas tiernas de espinaca
200 g de brotes de soja
100 g de cacahuetes tostados

Para el aliño

4 c.s. de aceite de oliva virgen extra
2 c.s. de zumo de lima
2 c.s. de semillas de sésamo
2 c.s. de cilantro picado
Sal
Pimienta negra

Elaboracion

Mezclar en un cuenco grande las especias tandoori con el yogur. Introducir las pechugas y rebozar bien con la preparación. Cubrir con plástico y reservar en el frigorífico 4 horas. Precalentar el horno a 180 ºC. Colocar las pechugas en una fuente resistente al calor y hornear 20-25 minutos. Cocer las judías verdes con sal 5 min. Escurrir y reservar. Cortar la cebolla en juliana fina y partir los tomatitos por la mitad.

Para el aliño

Dorar las semillas de sésamo en una sartén a fuego medio. Verter en un cuenco y añadir el aceite, el zumo de lima, el cilantro y una pizca de sal y de pimienta recién molida. Batir con un tenedor para emulsionar. Trocear el pollo y colocar en una fuente grande con las judías verdes, los brotes de soja, los tomatitos, la cebolla, las espinacas y los cacahuetes. Rociar con el aliño y mezclar bien. Repartir el pollo en los platos y rociar con un poco más de aliño si se desea. Puede tomarse caliente o fría.

Nota


El tandoori en polvo se vende en tiendas asiáticas de alimentación y gourmet. También se vende en forma de pasta, en frasco de cristal, como el curry.


Recetas. Pollo con salchichas al aroma de tomillo


POLLO CON SALCHICHAS AL AROMA DE

TOMILLO


Ingredientes:

4 picantones
8 salchichas frescas de cerdo
4 cubitos de caldo de pollo
Aceite oliva virgen extra

Unas ramitas de tomillo
Sal
Pimienta

Elaboración

Sazonar los picantones con sal y pimienta recién molida por dentro y por fuera. Poner a calentar 2 litros de agua en una cazuela. Añadir los cubitos de caldo y llevar a ebullición. Sumergir los picantones y cocerlos de uno en uno a fuego medio durante 8 minutos. Escurrir y mantener al calor. Calentar 2 cucharadas de aceite en una cazuela y cocinar los picantones a fuego medio por todos los lados durante 5 minutos, hasta que se dore la superficie.

Partir las salchichas por la mitad y freír en una sartén con 1 cucharada de aceite de oliva. Servir un pollito por persona, acompañar con las salchichas y decorar con unas ramitas de tomillo fresco.

Truco ¡HOLA!


También puede hacerse esta receta con muslos de pavo o de pollo o con conejo troceado.


Recetas. Pollo con estofado de apio y manzana


POLLO CON ESTOFADO DE APIO Y MANZANA



Ingredientes:

2 pechugas de pollo en filetes finos
500 g de ramas de apio
2 manzanas
Un manojito de albahaca
Aceite de oliva virgen extra
1 c.s. de albahaca picada
2 c.c. de pimienta rosa machacada
Sal
Pimienta negra

Elaboración

Lavar el apio, retirar los hilos y cortar en daditos. Lavar las manzanas, cortarlas en 4, retirar las semillas y cortarlas en bastoncitos. Lavar y secar la albahaca; enrollar las hojas como un cordón. Mezclar el apio, la manzana y la albahaca; aliñar con aceite, pimienta rosa y salpimentar.

Precalentar el horno a 180 ºC. Extender papel de aluminio y formar un lecho de apio, manzana y albahaca. Poner 2-3 filetitos, untar con aceite y cubrir con apio, manzana y albahaca. Hacer el papillote cerrando bien los bordes; hornear 15-20 minutos. Colocar un papillote por plato y abrir en la mesa para apreciar el aroma que desprende.

Truco

Se puede añadir pimiento rojo, verde o amarillo, cebolla roja o tomate.


Recetas. Steak tartare de tomate


STEAK TARTARE DE TOMATE


Ingredientes:

Para el tartare de tomate

2 k de tomate raf rojo
5 g de mostaza de Dijon
2 g de salsa Perrins
0’5 g de chile verde picado
5 g de cebollino fresco
2’5 g de orégano fresco
4 g de salsa habanero
Sal

Para los huevos de codorniz

8 unidades
30 g aceite de oliva virgen extra
Otros

1 g de alcaparras
1 barqueta de germinados de mostaza
500 g de sandía
2 g de pistacho verde troceado
150 g de aceite de oliva virgen extra
32 láminas de pan tostado

Elaborcaión

El tomate

Pelar los tomates, cortarlos en cuartos, desechar las semillas y cortar la pulpa en daditos de 0’2 cm, de forma que no se convierta en un puré. Poner en un colador de malla fina y dejar escurrir. Lavar, secar y picar las hierbas finamente. Mezclar la mostaza, la salsa Perrins, el chile y la salsa habanero con el tomate y guardar en la nevera en un recipiente de cierre hermético.

Los huevos de codorniz

Con una puntilla, abrir la parte superior de los huevos, vaciarlos, separar cuidadosamente las yemas de las claras con la punta del cuchillo; desechar éstas y depositar las yemas en un recipiente, cubrir con el aceite de girasol y reservar en la nevera.

Los dados de sandía

Cortar la sandía en rodajas de 7 mm de ancho, retirarles la piel y cortar cada rodaja en dados de 1 cm de lado para obtener cuatro dados por persona; reservarlos en la nevera.

Los pistachos


Trocear los pistachos con un cuchillo en trocitos de 2 mm, reservar en la nevera en un recipiente hermético.Seleccionar 8 ramilletes de germinados por persona, cortar cada alcaparra por la mitad y reservar.

Presentación

Disponer 75 g de tartare en el interior de un aro de 8 cm de diámetro, colocar sobre el plato de servicio y alisar con el dorso de una cuchara. Retirar el aro delicadamente, con la ayuda de la cuchara. Separar una yema de huevo de la clara y depositarla en el centro del tartare. Disponer alrededor de la yema 4 cubos de sandía y espolvorear entre ellos una parte de pistachos. Añadir dos mitades de alcaparra y los brotes de mostaza. Salar la yema y aliñar con 5 g de aceite. Servir con cuatro láminas de pan tostado por ración.


jueves, 31 de mayo de 2012

Historia de los musulmanes en al-Ándalus. Historia de Algeciras



HISTORIA: ALGECIRAS
La sociedad española del Siglo VIII, estaba en pleno caos, pobreza moral y económica, guerras civiles, luchas continuas que se acentuaban en los momentos en que había que elegir nuevo rey, o se quería deponer al anterior. Como el sistema de sucesión era electivo, fomentaba la ambición y la lucha por el poder entre las familias pertenecientes a la nobleza visigoda, sobre todo, en los momentos de sucesión, en los que se recrudecían violentamente los conflictos para conseguir el trono, lo que agravaba más la situación social. A partir del año 648, con el reinado de Wamba, fue constante la guerra civil. No es de extrañar, porque lo reyes visigodos, bárbaros e ignorantes, se guiaban más por sus propios intereses personales que por una moral-religiosa o cualquier ética de tipo humano.


En el año 710 la Península Ibérica se encontraba con fuertes luchas internas, D.Rodrigo, descendiente de Chindasvinto, era quien gobernaba, pero un grupo del linaje de los Áquila (descendiente de Wamba), trataba de hacerse con el poder como fuera, de tal forma que de acuerdo con el conde D.Julian, -una especie de gobernador de la plaza de Septem (Ceuta)- y ante el hecho de la pobreza y represión en que se encontraba el pueblo unido a la propia ambición real, pidieron ayuda a los árabes que ya habían conquistado el Magreb y les facilitaron la entrada en la península. La primera expedición estuvo formada por unos 400 hombres, al mando de Tariq, que entra sin dificultad y se se asienta en Tarifa (que toma su nombre y lo conserva en la actualidad).


En abril o Mayo del 711 desembarcan unos 7000 hombres, unos pocos árabes, muchos bereberes y algunos libertos. Ayudados por la flotilla del Conde Julián, se asientan en lo que sería más tarde Gibraltar. Don Rodrigo, estaba, en ese momento, sofocando una rebelión en Navarra, ante los hecho regresó con gran celeridad. Solo una pequeña batalla árabe-visigoda (Batalla de Guadalete) -en la que murió D.Rodrigo- y fueron derrotados los reyes hispanos. Tariq, de esta forma se introdujo en Andalucía sin ninguna dificultad. Toledo, la capital del reino, aunque amurallada, no ofreció ninguna resistencia, y dejó pasar tranquilamente a los musulmanes. Un hecho muy importante, y que sin duda cambió la historia, es que Áquila y su hermano, renunciaron en el 714 a sus derechos al trono visigodo en favor del califa de Damasco al-Walid (701-717). Precisamente por obra y gracia de esta renuncia, al-Walid es considerado el heredero legítimo de los reyes visigodos.


En Junio entró Nusayr, conquistó Sevilla y Mérida, también sin resistencia, se unió a Tariq y juntos marcharon hacia Zaragoza.


Los musulmanes, dueños ya de la península, acabaron con las luchas civiles, no impusieron su religión, no hubo persecuciones ni mártires, sino que lograron convivir con las otras religiones monoteístas de la península, judíos y cristianos, en pacífica convivencia. Un versículo coránico puede dar luz sobre este hecho “No hagáis violencia a los hombres en materia de religión” (Corán 2,256) o el que recomienda no discutir “No discutáis con la gente de la Escritura (judíos y cristianos), salvo en términos de moderación y amistad y decid (Creemos en lo que se nos ha revelado a nosotros y en lo que se os ha revelado a vosotros. Nuestro Dios y Vuestros Dios es Uno y nos sometemos a Él “ (Corán 29,46). Crearon, en todos los órdenes, una mayor estabilidad que favorecía a todos, por eso los cristianos, se convirtieron en masa a la nueva religión; esto es comprensible y además se justifica por el hecho de que los reyes de procedencia germánica, o sea los visigodos, habían arrebatado a los hispano-romanos todas sus posesiones, lo que unido a las frecuentes guerras y atropellos, hicieron favorable el cambio; con los musulmanes disfrutaban de mejor status y de mayor prosperidad. Así los convertidos formaron los núcleos más importantes, en cuanto al número, de los musulmanes andalusíes. Se les llamó muladíes.


Por eso el Islam no es nada ajeno a los oriundos de España, es más verosímil, que los españoles actuales descendamos de un islámico que de un cristiano, porque la gente que entró en la península, era insuficiente para repoblar un país y cambiarlo por la fuerza; si el número de visigodos venidos se cifraron en unas 100.000 personas y no lograron cambiar el tipo de población, raramente se podía lograr sólo con unos 8.000 musulmanes, a no ser por las conversiones en masa de la mayoría de las gentes hispano-romanas. Precisamente y debido a esta retractación, nuestro antepasado número 32 o 33, profesaba la fe del Islam y era hispano. Hay más posibilidades de que fuera así que el contrario. Es un error identificar a los cristianos católicos con los cristianos de este tiempo, o tratar de antiespañoles a quienes profesaban la fe musulmana. Creo que el equívoco data del siglo XVI cuando se identificaron dos palabras “cristiano-España”. Como dato curioso señalar que algunos reyes cristianos se vestían a la usanza árabe y escribían y firmaban en esta lengua. Señalar entre otros a “Alfonso II de Aragón” o “Enrique IV de Castilla”.


Quienes no quisieron abrazar la nueva religión, pudieron seguir practicando el cristianismo, y se les denomino con el nombre de “mozárabes”. Disfrutaron de gran prosperidad, siguieron celebrando culto en sus propias Iglesias, que no fueron destruidas, tuvieron una organización jurídica y eclesiástica propia de acuerdo con la tradición visigoda, incluso en Toledo tenían un arzobispo y seis parroquias intramuros. Núcleos importantes se encontraban en zonas rurales, que con el paso del tiempo se fueron convirtiendo poco a poco al Islam. Aquellos que se asentaron en zonas urbanas se dedicaron, principalmente, al comercio y a la artesanía, especialmente al trabajo de la plata. Un hecho muy curioso es que, musulmanes y cristianos, llegaron incluso a compartir el mismo lugar para orar y celebrar culto; baste como ejemplo la Basílica de San Vicente de Córdoba. Bien es verdad que cuando Abd al Rahman I entra en la ciudad, debido al gran número de conversos y a las gentes venidas con él, compró a los cristianos la parte reservada a ellos, pero les autorizó a construir otra nueva iglesia extramuros. Los hispanos que no quisieron abrazar el Islam ni convivir con quienes profesaban la fe islámica, emigraron hacia el norte y con el tiempo se constituyeron en reinos, y fueron los que dieron comienzo a lo que la historia llamó Reconquista.


Se deduce de esta manera que la península se islamizó, que no hay que confundir con “arabización”; es decir se hizo musulmana, adoptó la nueva fe, que nada tiene que ver con la raza, etnia, clan. Árabes vinieron muy pocos, y los norteafricanos, que fueron muchos más, se casaron con hispanas, lo que dio lugar a un mestizaje cultural y físico que influyó, notablemente, en la población, e hizo que fueran muy pocas las gentes de raza pura, árabe o bereber, que habitaban al-Andalus.


Los visigodos de procedencia germánica, eran antisemitas, por ello los judíos eran perseguidos y desprovistos de toda clase de bienes; pues bien el Islam permitió que continuaran ejerciendo su religión y su culto. Fueron muy respetados y alcanzaron tal status cultural, que durante los Reinos de Taifas, ayudaron a los reyes musulmanes en la gobernación, incluso algunos se arabizaron: adoptaron la legua árabe y algunos como Ibn Paquda, se vistieron al uso musulmán.


A partir de aquí la vida en Al- Andalus evolucionó, hacia un progreso como no ha habido otro igual en España: se disfrutaba de una gran tolerancia y respeto, la industria se desarrolló a índices desconocidos hasta entonces; la agricultura y la ganadería recibieron un fuerte impulso, esta última con la cría de ganado caballar. Se dio un gran empuje a la medicina, astronomía, matemáticas etc., y merece un lugar destacado la “Falsafa” (filosofía islámica) que dio personas tan ilustres como Averroes, “falasifa” universal, que tradujo para occidente obras de Aristóteles y las comentó, sus teorías se discutían en el siglo XIII en la universidad de París, dando lugar a interesantes controversias. Y no puedo dejar de lado al insigne místico Ibn Arabi, murciano universal, que inspiro a todos los grandes místicos posteriores. La lista de personas ilustre es muy larga: Tufayl, Ibn Masarra, Ibn Hamz y muchos más.


Este esplendor que conocemos a través de los documentos históricos, se vivía durante el Califato de Córdoba y durante las Taifas, mientras tanto la cultura cristiana, permanecía sin desarrollar en el norte de España. Según el filosofo Doctor D. Joaquín Lomba Fuentes en su libro “La raíz semítica de la Europeo”, “la cultura musulmana es la base de la cultura europea, no puede comprenderse Europa sin lo islámico”


Esta península no fue invadida por el Islam, sino conquistada, y desarrollada a través de ellos, lo que a todas luces es diferente; los musulmanes fueron llamados para poner orden y se les facilitó la entrada y la gobernación. No impusieron la religión, aunque quienes no abrazaron el Islam tuvieron que pagar un impuesto especial, que todos, judíos y cristianos abonaban sin ningún tipo de animosidad, porque la prosperidad, la cultura, el progreso y la paz habían sustituido a las luchas y miserias del tiempo de los reyes visigodos. La historia, nuevamente, nos da una lección que debería hacernos reflexionar a la vista de la sociedad multirreligiosa y multicultural que se esta configurando, para lograr la convivencia armónica y pacífica, presente y futura.



Historia de los judíos en al-Ándalus. Escuela de traductores de Toledo



ESCUELA DE TRADUCTORES DE TOLEDO



Es el proceso de traducción e interpretación de textos clásicos greco-latinos. Por eso es grave anacronismo atribuir sólo la «Escuela de traductores de Toledo» al periodo alfonsí: ¿Cómo se hubiera explicado la posibilidad de un Santo Tomás de Aquino sin la labor desplegada por los «traductores» españoles del siglo XII?


También se incurre en confusión al querer equiparar traducciones realizadas en otros lugares al núcleo vertebrador triunfante que representa Toledo. Sería ridículo suponer que toda la traslación del legado clásico alejandrino pasara por manos «toledanas», pues mecanismos similares se produjeron en otros sitios, pero anegar y disolver el significado y la importancia de la tarea realizada en Toledo sólo puede entenderse desde una voluntad anacrónica de exaltar ciertas independencias culturales de mucha menor influencia, y en todo caso incomparables al curso triunfante que se cuajó en Toledo, momento importante de la consolidación y expansión definitiva de la lengua española.


A partir de 1085, año en que Alfonso VI conquistó Toledo, la ciudad se constituyó en un importante centro de intercambio cultural. El arzobispo don Raimundo de Sauvetat quiso aprovechar la coyuntura que hacía convivir en armonía a cristianos, musulmanes y judíos auspiciando diferentes proyectos de traducción cultural demandados en realidad por todas las cortes de la Europa cristiana. Por otra parte, con la fundación de los studii de Palencia (1208) y de Salamanca (1218) por Alfonso VIII y Alfonso IX, respectivamente, se había propiciado ya una relativa autonomía de los maestros y escolares respecto a las scholae catedralicias y en consecuencia fue estableciéndose una mínima diferenciación profana de conocimientos de tipo preuniversitario, que ya en tiempo de Fernando III va acercándose a la Corte y no espera sino la protección y apoyo decidido de un monarca para consolidarse por entero. Alfonso X el Sabio alentó el centro traductor que existía en Toledo desde la época de Raimundo de Sauvetat que se había especializado en obras de astronomía y de leyes. Por otra parte, fundará en Sevilla unos Studii o Escuelas generales de latín y de arábigo que nacen ya con una vinculación claramente cortesana. Igualmente, fundará en 1269 la Escuela de Murcia, dirigida por el matemático Al-Ricotí. Es así, pues, que no cabe hablar de una Escuela de traductores propiamente dicha, y ni siquiera exclusivamente en Toledo, sino de varias y en distintos lugares. La tarea de todas estas escuelas fue continua y nutrida por los proyectos de iniciativa regia que las mantuvieron activas al menos entre 1250 y la muerte del monarca en 1284, aunque la actividad de traducción no se ciñera exclusivamente a ese paréntesis.


Conocemos algunos nombres de traductores: el segoviano Domingo Gundisalvo, que traducía al latín desde la versión en lengua vulgar del judío converso sevillano Juan Hispalense, por ejemplo. Gracias a sus traducciones de obras de astronomía y astrología y de otros opúsculos de Avicena, Algazel, Avicebrón y otros, llegaron a Toledo desde toda Europa sabios deseosos de aprender in situ de esos maravillosos libros árabes. Estos empleaban generalmente como intérprete a algún mozárabe o judío (como Yehuda ben Moshe) que vertía en lengua vulgar o en latín bajomedieval las obras de Avicena o Averroes. Entre los ingleses que estuvieron en Toledo se citan los nombres de Roberto de Retines, Adelardo de Bath, Alfredo y Daniel de Morlay y Miguel Escoto, a quienes sirvió de intérprete Andrés el judío; italiano fue Gerardo de Cremona, y alemanes Hermann el Dálmata y Herman el Alemán. Gracias a este grupo de autores los conocimientos árabes y algo de la sabiduría griega a través de estos penetró en el corazón de las universidades extranjeras de Europa. Como fruto secundario de esa tarea, la lengua castellana incorporó un nutrido léxico científico y técnico, frecuentemente acuñado como arabismos, se civilizó, agilizó su sintaxis y se hizo apto para la expresión del pensamiento, alcanzándose la norma del castellano derecho alfonsí.


 Bibliografía



  • Fernando Gómez Redondo, Historia de la prosa medieval castellana. Madrid, Cátedra, 1998, 2 vols.


  • Ángel González Palencia, Don Raimundo y los traductores de Toledo, Madrid, 1942.



Recetas. Lomo de lubina a la casera


LOMOS DE LUBINA A LA CASERA
 

Ingredientes

Para la casera
1/4 l de aceite
1 unidad/es de berenjena
1/2 cebolla picada
nuez moscada
1 kilogramo/s de patata
pimienta molida
sal
2 tomates rojos

Para la lubina
1/4 l de aceite de oliva virgen extra
1 unidad/es de limón
1 kg y 200 gr de lubina limpia sin espinas
100 gramo/s de manteca de cerdo
Perejil picado
sal

Preparación:

PREPARACIÓN LUBINA

Sazonamos los lomos de lubina con sal y los pasamos por aceite. Los colocamos en una placa adecuada y los metemos al horno unos diez minutos, aproximadamente.

PREPARACIÓN CASERA

Cortamos las patatas en rodajas fnas, salteamos con manteca de cerdo, sazonamos de sal, y la metemos al horno hasta que estén tiernas y cojan un color oro.

Las berenjenas y los tomates los cortarnos en rodajas, los ponemos en una placa adecuada con aceite y media cebolla picada y vamos intercambiándolos añadiendo un poco más de aceite por encima.

Sazonar con sal, pimienta molida y nuez moscada.

Metemos al horno quince minutos, aproximadamente.



Recetas. Empanado de cabrito con hierbas aromáticas


EMPANADO DE CABRITO CON HIERBAS

AROMÁTICAS



Ingredientes

aceite de oliva
1 unidad/es de berenjena
1 cuarto trasero de cabrito
40 cll de jugo de cordero
3 patatas grandes
pimienta molida
sal
250 gr de setas (Boleus edulis o seta de Burdeos)
1 unidad/es de tomate

Preparación de puré de ajo


100 gramo/s de ajo
25 centilitro/s de leche entera
1 pellizco de sal

Rebozado de hierbas
4 unidad/es de anchoas
50 centilitro/s de champiñón
Hierbas picadas: cebollino, salvia, albahaca, tomillo fresco, romero, estragón, ajedrea,perejil
30 gramo/s de pan rallado

Elaboración

Para elaborar el puré de ajo, blanquee cuatro veces el ajo cortado bien fino en agua y rehóguelo durante treinta minutos en leche con sal.

Escúrralo y tritúrelo hasta obtener un puré. Añada el resto de ingredientes junto con un poco de aceite, pimienta molida y sal. Mézclelo bien y déjelo enfriar. Separe los filetes del cuarto trasero del cabrito.

Corte las setas en juliana. Ralle las patatas con un rallador fino y séquelas con un paño. Mézclelas con la juliana de setas. Elabore un «paillasson» (una torta de patatas paja), corte la berenjena en dados de un centímetro y saltéelas en aceite de oliva con el ajo sin pelar. Consérvelo en un lugar caliente.

En una sartén antiadherente vierta un chorrito de aceite de oliva y dore el «paillasson» por ambos lados. Limpie y saltee las setas variadas. Pele y corte los tomates a dados y sofríalos en una sartén con aceite de oliva, ajo, albahaca, sal y pimienta.

En una sartén caliente fría rápidamente los solomillos sazonados y extienda una capa de rebozado de hierbas fría de medio centímetro. Póngalo unos cinco o seis minutos en el horno o en una sartén de fundición, según el tipo de cocción que desee obtener. Acompañe la carne en su jugo con la berenjena, los tomates, el «paillasson» de patatas y los champiñones.