miércoles, 29 de mayo de 2024

IBN SAID , AL-MAGRIBI

 

IBN SAID, AL-MAGRIBI


Ibn Sacīd al-Magribī. Abū l-Ḥasan cAlī b. Mūsà al- cAnsī. Granada, 30 ramadán 610 H./12.II.1214 C. – Túnez, 11 šacbān 685 H./2.X.1286 C. Literato andalusí, antólogo, historiador y geógrafo.

Suele apodársele “el andalusí” (al-Andalusí), “el granadino” (al-Garnāṭí), “el alcalaíno” (al-Qac: por “Qalcat b. Sacīd”) y “el del Occidente islámico o Magreb” (al-Magribí). Fue el miembro más célebre de una familia andalusí muy ilustre, los Banū Sacīd, lo cual resultó esencial para su formación y actividades: los Banū Sacīd eran árabes qaḥṭāníes, de procedencia yemení, y descendían de un Compañero del Profeta llamado cAmmār ibn Yasīr. Un primer cAbd Allāh b. Sacīd se instaló en al-Andalus cuando la conquista musulmana, entrando con las tropas de Mūsà ibn Nuṣayr, en el siglo VIII. Llegaron a sobresalir en una fortaleza que fue llamada “Qalcat Yaḥṣub” y “Qalcat Aštalīr”, hasta que ellos mismos le pasaron su nombre, y adoptó el de “Qalcat b. Sacīd”, que aparecerá castellanizado como “Alcalá de Benzayde”, y acabará por adquirir, tras su definitiva conquista por Alfonso XI en 1341, su denominación de “Alcalá la Real”, por la que sigue conociéndose esta ciudad jiennense, recordada por Ibn Sacīd, en al-Mugrib, como: “roca de al-Andalus, se aferra a los broches del cielo para lograr las primicias de la gloria y de la majestad, y es rábita de guerra santa y castillo de magnates y nobles...”.

La importancia de los Banū Sacīd se manifiesta en la extensa memoria conservada sobre su linaje, con referencia hasta a 14 ascendientes directos de nuestro autor, que así se llamaría: cAlī hijo (ibn) de Mūsà hijo de Muḥammad hijo de cAbd al-Malik hijo de Sacīd hijo de Jalaf hijo de Sacīd hijo de Muḥammad hijo de cAbd Allāh hijo de Sacīd hijo de al- Ḥasan hijo de cUṯmān hijo de Muḥammad hijo de cAbd Allāh hijo de Sacīd, enlazando ya con el citado compañero del Profeta cAmmār; incluso señala Ibn Sacīd, en su autobiografía (al-Mugrib, I, parte sobre Egipto) que el cadí de Málaga Ibn cAskar dedicó un opúsculo a la genealogía de los Banū Sacīd; y varias fuentes mencionan una obra del propio Ibn Sacīd sobre la historia de su familia y región (titulada: al-Ṭālic al-sacīd fī tārīj bayti-hi wa-baladi-hi), que hoy parece perdida. Además de esa ascendencia directa, reflejada en sus apellidos, la familia proliferó en otras ramas, y sobre varios de sus miembros quedan noticias en las fuentes árabes. Entre los inmediatos antecesores de nuestro autor, están su padre Mūsà b. Muḥammad (muerto en 1243), su abuelo Muḥammad b. cAbd al-Malik (fallecido en 1193), y su bisabuelo cAbd al-Malik b. Sacīd (muerto en 1194).

Los Banū Sacīd destacaron en la vida política, administrativa y cultural. Fueron gobernadores de “su” Qalcat o Alcalá de Benzayde, más o menos independientes según las épocas y los avatares andalusíes, y ejercieron otros cargos gubernativos en Granada, Sevilla y Algeciras, e incluso fuera de al-Andalus. El padre de nuestro cAlī b. Sacīd, llamado Mūsà, fue valí de Algeciras, allí nombrado por el emir murciano Ibn Hūd, alzado contra los Almohades desde 1228; cAlī b. Sacīd lo menciona en al-Mugrib: “cuando Sevilla volvió a poder de Ibn Hūd, nombró a mi padre valí de Algeciras, donde permanecimos algún tiempo gozando de una vida inolvidable que recuerdo con nostalgia”, y así lo encomia en un verso propio: “Me otorgó Dios un tiempo, que, / si otro, después, aún me complaciera, / mi alegría ya sólo sería fingida.”

cAlī b. Sacīd acompañó, así pues, a su padre en Algeciras, colaborando con él e incluso sustituyéndolo en sus funciones cuando su progenitor fue designado gobernador de Sevilla, hacia 1231, también por el emir Ibn Hūd, cuya muerte en 1238 determinó la partida de al-Andalus de nuestro autor y de su padre, seguramente con más familiares, en 1240-1241; hecho político decisivo, ante la situación de conflictos internos y la pérdida de las fronteras andalusíes, pero siempre añoró Ibn Sacīd su tierra, llegando a mostrarse arrepentido de su emigración y afirmando que “sólo se reconoce el valor de algo, cuando se pierde”.

cAlī b. Sacīd nació en Granada, como él mismo declaró, la noche de la Fiesta de la Ruptura del ayuno del año 610, es decir el 12 de febrero de 1214 y murió en Túnez, 11 šacbān 685 H./2 de octubre de 1286, aunque algunos autores indican otras fechas, tanto para su nacimiento como para su muerte. Las fuentes árabes le califican de “literato” (al-adīb), “historiador” (al-mu’arrij) y “gramático” (al-naḥwī), señalando que estudió con grandes sabios como al-Šalawbinī, Ibn cUṣfūr, al-Dabbāg y al-Aclam al-Baṭalyawsī. De hecho, recibió la esmerada educación que por status le correspondía, en el gran centro cultural que todavía era la Sevilla almohade y postalmohade, donde transcurrió su juventud, mientras la tierra familiar de “Alcalá de Benzayde” pasaba varias veces del dominio musulmán al cristiano, durante aquella primera mitad del siglo XIII.

Ya indicamos que cAlī b. Sacīd y su padre Mūsà partieron de al-Andalus en 1240-1241, inseguros tras la muerte del emir Ibn Hūd, al que sirvieron; recorrieron el Magreb (Ceuta, Fez, Salé, Marrakech) y Túnez; luego peregrinaron a La Meca y en octubre de 1241 llegaron a Alejandría, donde quedó su padre mientras él acudía a El Cairo, aunque tornó a Alejandría al morir su padre, con 67 años, en marzo de 1243. Nuestro autor volvió a El Cairo, buscando el apoyo de diversos personajes, hallando un mecenas generoso y culto en Mūsà b. Yagmūr (1203-1265), gobernador y chambelán en la capital egipcia. En el mismo 1243, Ibn Sacīd le dedicó su Libro de las banderas de los campeones, en cuyo prólogo ensalza a su protector. El sultán le autorizó la consulta de la Biblioteca real, y a leer y escribir se dedicó con afán, no sólo en Egipto sino en Siria, donde pasó tres años junto al gran literato Ibn al-Adīm.

En 1249, realiza su segunda peregrinación a La Meca, y se encamina luego a Damasco, frecuentando la corte del sultán al-Mucaẓẓam. En 1250, marcha a Emesa, Mosul y Bagdad, visitando a sabios, bibliotecas y poderosos; desde Basora va a Arrayan, y de nuevo a La Meca. En 1254, va a Túnez, y sirve al sultán al-Mustanṣir. En 1267, vuelve a Oriente, pasa por Bagdad y entra en Irán. Hacia 1276, regresa a Túnez, y vuelve al servicio de al-Mustanṣir, para morir diez años después. En su vida destacan sus periplos en busca del saber y la composición de obras. Metódico y claro, fue según su biógrafo el visir granadino Ibn al-Jaṭīb “la joya central del collar que forma su familia, el más sabio de su tierra, la perla de su país, autor y compilador, gran viajero, personalidad original, buen informador, extraordinario en su peregrinar por el mundo, en frecuentar a los poderosos, disfrutar de grandes bibliotecas, y en acopiar interesantes datos acerca del Oriente y el Occidente”.

En referencias generales se le llegan a adjudicar 400 obras (?), aunque los estudiosos sólo alcanzan a reunir y distinguir unos cincuenta títulos diferentes de obras suyas, de las cuales sólo están mejor o peor localizadas en manuscritos, y editadas y/o traducidas la decena de obras de Ibn Sacīd que señalaremos en la bibliografía final, además de sus poesías clásicas y popularizantes (moaxajas). Identificar mejor sus obras es uno de los aspectos que sobre Ibn Sacīd siguen pendientes: ¿lo titulado al-Bad’ -manipulado por un copista conocido- fue parte o procede de su Baṣṭ / Ŷugrāfiya?; dos denominaciones separan al-Mušriq y de al-Mugrib, luego reunidas como “Firmamento del anhelo abarcando el ornato de la lengua árabe y conteniendo los dos libros de al-Mušriq.... y al-Mugrib” (Falak al-arab al-muḥīṭ bi-ḥulà lisān al-carab al-muḥtawī calà kitābay al-Mušriq fi ḥulà al-Mašriq wa-l-Mugrib fī ḥulà al-Magrib”; ¿es la Našwa una parte del Qidḥ, o mejor dicho: qué representa éste en relación con su titulado “resumen” (Ijtiṣār al-qidḥ)?: puede que no sea su resumen, sino de Maṣābiḥ al-ẓulam, o que Ibn Sacīd denominara igual dos obras diferentes.... Ante la muy posible alta duplicidad de designaciones, en varios casos evidente, lo correcto sería considerar que Ibn Sacīd compuso poco más de una decena, contando con alguna perdida, de la que sólo quede su título.

Su principal actividad fue la de crítico y antólogo de la literatura, sobre todo de poesía, de cronista y la de geógrafo. El interés de sus aportaciones reside, precisamente, en la forma de combinar la antología literaria con datos históricos y geográficos, a veces de gran valor, como cuando inserta noticias tomadas del gran cronista cordobés Ibn Ḥayyān que no se encuentran en otras fuentes, como el largo capítulo sobre los jueces de Córdoba en el siglo XI. Destaquemos que Ibn Sacīd es reconocido por la amplitud y sutileza de su producción literaria, su capacidad para culminar la secular y magna obra familiar de al-Mugrib, su eximia presentación de lo andalusí en el Magreb y en Oriente, y su interés por ese Oriente del que también se ocupó por escrito.

En el campo de las antologías literarias, se han conservado de Ibn Sacīd las siguientes obras: al-Guṣūn al-yānicaIjtiṣār al-qidḥ al-mucallàKitāb rāyat al-mubarrizīn; al-Mugrib [parte I: Egipto y parte II: al-Andalus]; al-Muqtaṭafal-Mušriq fī ajbār al-MašriqcUnwān al-murqiṣāt wa-l-muṭribāt. En el campo histórico, nos quedan: su historia de los árabes y de la Península Arábiga antes del Islam: Našwat aṭ-ṭarab; y quizás la “Historia” (Tārīj kabīr / Tārīj ṣagīr), en un manuscrito, copiado en Granada en 1300, con un resumen de la historia de los Almohades y unos Anales (desde 1224-1240). Y en el de la geografía: un tratado sobre la localización en latitudes de varios lugares, sobre todo de la Península Ibérica y el Magreb; J. Vernet ha valorado esta obra, conservada en siete manuscritos (en Londres, San Petersburgo, Turquía, Leiden, París y Oxford), prueba también de su interés.

Ibn Sacīd había nacido unos meses después de la terrible derrota almohade-andalusí en Las Navas de Tolosa, en 1212, y creció recibiendo sus funestas consecuencias para las fronteras de al-Andalus, por ejemplo la primera conquista castellana de Alcalá de Benzayde, precisamente, y entre otras plazas, por Alfonso VIII, en 1213-1214, manteniéndola la Orden de Calatrava hasta 1219... Las oscilaciones fronterizas menguaron el poder local de los Banū Sacīd, los Benzayde. Ante todo aquello, nuestro autor se apuntó a la acción de los antólogos salvadores de la memoria literaria, pero a la vez, con un raro pero no inhabitual distanciamiento, evita en sus escritos enfrentarse del todo a la realidad, y prefiere seguir refiriéndose a un al-Andalus eternizado en sus límites clásicos de la época omeya, siempre que de las regiones y ciudades elegidas, estén o no conquistadas en su siglo XIII, procedan memorables literatos andalusíes. La geografía política se transmuta en recuerdo artístico para marcar unos confines simbólicos e inmutables de al-Andalus.

En el propósito, sobre todo implícito, de salvar la materia poética andalusí incide la gran obra colectiva de los Banū Sacīd, ultimada por cAlī b. Sacīd, en 1243 (copiándola en manuscrito, conservado en El Cairo, de su puño y letra, en 1247-1248), en el volumen dedicado a al-Andalus en la amplia antología titulada Libro extraordinario sobre las galas [var.: los poetas] del Occidente [islámico]: Kitāb al-mugrib fī ḥulà [garā’ib] l-Magrib, obra que incorporó el, hoy —como tal— perdido, “Libro prolijo sobre los méritos [lo extraordinario] del Occidente [islámico]”: Kitāb al-mushib fī faḍā’il [garā’ib] al-Magrib de al-Ḥiŷārī (muerto en 1155), que compuso este “Libro prolijo” durante los meses en que residió en Alcalá de Benzayde, bajo el mecenazgo de los Banū Sacīd. De hecho, fue cAbd al-Malik b. Sacīd, bisabuelo de nuestro autor, quien encargó ese “Libro prolijo” a su autor, además de añadirle materiales, como también hicieron otros Banū Sacīd: Aḥmad y Muḥammad (éste, abuelo de nuestro autor), y también Mūsà, su padre, antes de que lo ultimara nuestro cAlī b. Sacīd, que indica (citado por García Gómez, El libro de las banderas, L I) haber él mismo “escrito este ejemplar y completado el Kitāb al-falak... que se subdivide en dos: al-Mušriq fī ḥulà al-Mašriq (“El brillante, sobre las galas de Oriente”) y al-Mugrib fī ḥulà al-Magrib (“El extraordinario, sobre las galas del Occidente”). Bástele a al-Andalus, como gloria en esta materia, la composición de un libro como ése, por seis personas distintas, en un período de ciento quince años, pues termina en el año 645 [de la Hégira = 1247-1248]”. De al-Mugrib no se conoce hoy ningún manuscrito completo; el ya citado códice autógrafo conservado en la Biblioteca Nacional de El Cairo sólo contiene partes relativas a Egipto y a al-Andalus. De él se obtuvo copia en el siglo XIX, gracias al interés del Académico Francisco Codera. Hay que resaltar, también, la aportación de E. García Gómez editando y traduciendo magistralmente el resumen de al-Mugrib, titulado Libro de las banderas de los campeones.

La extensa obra de al-Mugrib, ultimada por Ibn Sacīd, es la más valiosa entre sus antologías literarias, sobre todo de versos, clasificados por los lugares de origen de los poetas, con más o menos pinceladas geográficas e históricas. Tal tipo de antologías fueron apareciendo en al-Andalus desde comienzos del XII, tras las grandes y ya sucesivas pérdidas territoriales, y tampoco es casualidad que en pleno siglo XIII cundan de tal forma y extensión, pues están relacionadas “genéticamente” con la mengua espacial y todas sus consecuencias, y suscitadas por el designio salvador al menos de la memoria cultural andalusí, intención que produjo, entre otras, esta antología de al-Mugrib.

Si en los antólogos del siglo XII primaba la urgencia trágica de salvar la producción cultural andalusí, ahora en el siglo XIII, la nostalgia se impone sobre el drama; Ibn Sacīd ya no declara explícitamente la tragedia fronteriza como motor de sus antologías, aunque su propósito salvador actúe implícitamente, pues el drama ha sido idealizado y traspasado de añoranza. Una prueba de la concepción idealizada del territorio andalusí nos la da Ibn Sacīd en la división territorial que plantea en al-Mugrib, y que, todavía en pleno siglo XIII, sitúa en al-Andalus a Toledo (conquistada en 1085), a la Marca Superior (Zaragoza fue conquistada por Alfonso I, en 1118), a Lisboa (en 1147), a Tortosa (en 1148), a Valencia (en 1238), a Badajoz (en 1230), incluso a Córdoba (en 1236), viendo el mismo Ibn Sacīd todo esto, antes de su partida de al-Andalus, en 1241, siete años antes de la conquista de Sevilla por Fernando III.

Ibn Sacīd ofrece, sobre al-Andalus, una división territorial original, empezando por Córdoba, aunque ya no era el centro principal, e incluso había sido también conquistada por Fernando III antes de que nuestro autor ultimara el Mugrib.

Distingue tres áreas en la Península Ibérica: Oeste, Centro y Este, formadas por lo que él llama “reinos” (mamlaka), en número de dieciséis, constituidos, sólo en los casos de Córdoba y Sevilla, por “coras”, en un esfuerzo de sistematización que —de modo significativo— no extendió al resto, excepto en el caso de Játiva, denominada “cora” (dentro del “reino” de Valencia), recurriendo para todo el resto al más fácil expediente de mencionar, sin más clasificación interior, las ciudades y castillos, de cada enclave, cuando en ellos hubiera destacado algún personaje, de quienes procura citar más o menos versos.

Señala siete “reinos” al oeste de al-Andalus: Córdoba (con las coras de Córdoba, Porcuna, Alcocer, Almodóvar, Moratalla, Cuzna, Belalcázar (Gāfiq), Écija, Cabra, Estepa y Lucena); Sevilla (con las coras de Sevilla, Carmona, Sidonia, Morón, Qalcat Ward, Arcos, Osuna, Tarifa, Algeciras, Ronda, Niebla y Huelva); Badajoz, con las ciudades de Mérida, Badajoz, Évora y Trujillo, y varios castillos; Silves, con las ciudades de Silves, Santamaría [del Algarve], Loulé y Cacela, y alquerías; Beja, con la ciudad de Beja y el castillo de Mértola; Lisboa, con esa ciudad, y Cintra y Santarem; A continuación, y descolocado, el “reino” de Málaga, citándose en él las ciudades de Málaga (Rayya), Vélez, Bizmiliana y Lamāya.

Otros cuatro “reinos” “en el centro de al-Andalus”: Toledo (con las ciudades de Toledo, Talavera, Guadalajara, Talamanca, Madrid, el “fuerte” de Calatrava y la alquería de Maqueda); Jaén (Jaén, y otras ciudades como Quesada, Úbeda, Baeza, Baza, más castillos); Ilbīra (Granada) (con las dos capitales, Elvira, y luego Granada, Priego y Loja, entre sus ciudades, y varias alquerías y castillos), y Almería (con Pechina, Almería, las ciudades de Berja y Andarax, y castillos).

Al Este, los “reinos” de: Tudmīr (Murcia) con Murcia, y las ciudades de Mula, Villena, Elche, Alicante, Lorca y Orihuela, más castillos y alquerías. Valencia, con la capital, Valencia, algunos castillos y alquerías, más “la cora de Játiva” y “la jurisdicción de Denia”. Tortosa y la Sahla (Albarracín); y la Marca [Superior], donde destacan las ciudades de Zaragoza, Tudela y Tarazona, Lérida, Huesca y Medinaceli, más alguna alquería, y, finalmente, el “reino” de Mallorca, con referencias a Mallorca, Menorca e Ibiza.

La atención concedida a nuestro cAlī b. Sacīd dentro de su cultura árabe, y desde su mismo siglo XIII, se manifiesta en el número proporcionalmente alto de manuscritos que de sus obras se conservan. Si descontamos alguna atribución dudosa, como la de al-Bad’, por los recelos que provoca su códice único conservado en la Bodlein Library (vid: al-Gunaym, 2006, págs. 49 y 74), como también la de al-Ḥulla al-siyarā’ (ms. copiado en 1284, Biblioteca Nacional de El Cairo), resulta que hoy por hoy se conocen unos treinta manuscritos, más o menos completos, repartidos por diversas bibliotecas, correspondientes a las obras de Ibn Sacīd tituladas: Baṣṭ ŶugrāfiyaGuṣūnIjtiṣār al-qidḥMugrib MušriqMuqtaṭafNašwaRāyat; y cUnwān, cuyas referencias bibliográficas se relacionarán a continuación.

 

Obras de ~: Baṣṭ al-arḍ fī l-ṭūl wa-l- carḍ (Kitāb al-Ŷugrāfiya), s. l., s. f. [ed. de J. Vernet, Tetuán, 1958; trad. de J. Vernet, “Marruecos en la Geografía de Ibn Sacīd al-Magribí”, en Tamuda, I (1953), págs. 245-263; “España en la Geografía de Ibn Sacīd al-Magribí”, en Tamuda, VI (1958), págs. 307-326 (reprod. en sus De cAbd al-Raḥmān I a Isabel II. Recopilación de Estudios, Barcelona-Bellaterra, 1989, págs. 351-371]; Kitāb al-Ŷugrāfiya li-Ibn Sacīd, s. l., s. f. (ed. de I. al- cArabí, Beirut, 1970; reimpr. Argel, 1984); al-Guṣūn al-yānica fī maḥāsin šucarā’ al-mi’a al-sābica, s. l., s. f. (ed. de I. al-Ibyārī, El Cairo, 1954; 2.ª ed., 1968); Ijtiṣār al-qidḥ al-mucallà, s. l., s. f. (ed. de I. al-Ibyārī, El Cairo, 1959); Kitāb rāyat al-mubarrizīn: El libro de las banderas de los campeones, s. l., s. f. (ed., trad. y est. de E. García Gómez, Madrid, Instituto Valencia de Don Juan, 1942; reimpr. con nuevo pról., Barcelona, Seix Barral, 1978; ed. de N.A. M. al-Qāḍī, El Cairo, 1973; ed. M.R. al-Dāya, Damasco, 1987; trad. de A. J. Arberry, Moorish Poetry: a Translation of the Pennants, an Anthology compiled in 1243 by the Andalusian Ibn Sacīd, Cambridge, 1953); al-Mugrib fī ḥulà l-Magrib, [parte I: Egipto], s. l., s. f. (ed. de Z. M. Ḥasan, El Cairo, 1953); [parte II: al-Andalus], s. l., s. f. (ed. de Š. Ḍayf, El Cairo, 1953-1955, 2 vols.; reimprs. en 1978 y 1980); [ed. de E. Lévi-Provençal, en Arabica, 1 (1954), págs. 219-224; ed. de J. al-Manṣūr, Beirut, 1997, 2 ts.]; al-Muqtaṭaf min azāhir al-ṭuraf, s. l., s. f. (ed. de S. Ḥanafī, El Cairo, 1983, y ed. en la tesis doctoral de A. M. al-Ṭūmā, Granada, Universidad de Granada, 1984); al-Mušriq fī ajbār al-Mašriq, ms. N.º 2532 en la Biblioteca Nacional de El Cairo; Našwat aṭ-ṭarab, s. l., s. f. (en F. Trummeter, Ibn Saids Geschichte der Vorislamischen Araber, Stuttgart, 1928; ed., trad. parciales con estudio por M. Kropp, Die Geschichte der ‘Reinen Araber’ vom Stamme Qaḥṭān aus dem Kitāb Našwat aṭ-ṭarab fī tārīj ŷāhiliyyat al-carab, tesis doctoral, Universidad de Heidelberg, 1975, 2 ts.; ed. de M. cAbd al-Raḥmān, Ammán, 1982, 2 ts.); cUnwān al-murqiṣāt wa-l-muṭribāt, El Cairo, 1286/1869 (ed. y trad. de A. Mahdad, Modèles de vers à danser et à rire, Argel, 1949; Beirut, Dār Ḥamd, 1973); Tārīj kabīr / Tārīj ṣagīr (“Historia grande / pequeña”), s. l., s. f. [posibles pasajes en un ms. identificado por E. Fagnan, “Un fragment d’une chronique d’Ibn Said”, en Revista crítica de Historia y Literatura (Madrid) (octubre de 1896), págs. 336-338]; Poesías, en metros clásicos y en moaxajas, conservadas en varias fuentes.

 

Bibl.: Autobiografía de Ibn Sacīd, en la introducción de al-Mugrib (parte I: Egipto); F. Codera, “Copia del tomo de Abén Çaid en la biblioteca de la Academia”, en Boletín de la Real Academia de la Historia (BRAH), XIX (1891), págs. 498-506; F. Codera, “Copia de un tomo de Aben Çaid regalado a la Academia por Ahmed Zekí”, en BRAH, XXVII (1895), págs. 148-160; Al-Suyūṭī, Bugyat al-wucāt, ed. de M. Abū l-Faḍl Ibrāhīm, vol. II, El Cairo, 1964, n.º 1809; Ibn Abī Usaybica, cUyūn al-anbā’, ed. de N. Riḍà, Beirut, 1965, pág. 533; Al-Maqqarī, Nafḥ al-ṭīb, ed. de I. cAbbās, Beirut, 1968, 8 vols.; F. Pons Boigues, Ensayo bio-bibliográfico sobre los historiadores y geógrafos arábigo-españoles, Madrid, Establecimiento Tipográfico San Francisco de Sales, 1898, n.º 260; M. M. Antuña, “Una obra fragmentaria de Abensaid el-Maghrebi existente en la Real Biblioteca de El Escorial”, en BRAH, 86 (1925); G. Potiron, “Élements de biographie et de généalogie des Banū Sacīd”, en Arabica, 12 (1965), págs. 78-92; G. Potiron, “Un polygraphe andalou du XIIIe siècle... Ibn Sacīd”, en Arabica, 13 (1966), págs. 142-166; C. Pellat, “Ibn Sacīd al-Maghribī”, en Encyclopédie de l'Islam, vol. III, Leiden, 1968, págs. 950-951; M. H. Al-cIyāḍī, Ibn Sacīd al-andalusī. Ḥayātu-hu wa-turāṯu-hu al-fikrī wa-l-adabī, El Cairo, 1972; D. Lange, “La région du lac Tchad d’après la géographie d’Ibn Sacīd: textes et cartes”, en Annales Islamologiques, XVI (1980), págs. 149-182; F. de la Granja, “Geografía lírica de Andalucía musulmana”, en Historia de Andalucía, vol. V, Madrid, 1981, págs. 81-97, espec. págs. 88-92; M. J. Viguera Molins, “Los jueces de Córdoba en la primera mitad del siglo XI (Análisis de datos)”, en Al-Qanṭara, V (1984), págs. 123-145; F. Velázquez, “Diálogo poético-amoroso en la Granada almohade: Abū Ŷacfar b. Sacīd y Ḥafṣa la Rakūniyya”, en Anales de la Universidad de Cádiz, III-IV (1986-1987), págs. 149-169; C. del Moral, Un poeta granadino del siglo XII: Abū Ŷacfar b. Sacīd, Granada, Universidad, 1987 (2.ª ed., Madrid, 1997); R. Arié, “Un lettré andalou en Ifrīqiya et en Orient au XIIIe siècle: Ibn Sacīd”, en Historia y cultura del Islam español, Granada, Escuela de Estudios Árabes-Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1988, págs. 1-26 (reprod. en L’Occident musulman au Bas Moyen Age, París, 1992, págs. 47-73); W. Hoenerbach, “Los Banū Sacīd de Alcalá la Real y sus allegados: su poesía según la antología al-Mugrib (I)”, en Homenaje al Prof. Jacinto Bosch Vilá, vol. II, Granada, Universidad, 1991, págs. 739-773; W. Hoenerbach, “Los Banū Sacīd de Alcalá la Real y sus allegados: su poesía según la antología al-Mugrib (II)”, en Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, III (1989), págs. 81-102; M. Y. Al-Ansari, al-Tafā’ul al-ṯaqafī bayna al-Magrib wa-l-Masriq [A master of intercultural history in Islam. Ibn Sacīd al-Maghribi, his works and cultural voyages], Beirut, 1992; M. Meouak, “Les principales sources écrites d’al-Mugrib fī ḥulà l-Magrib d’Abū l-Ḥasan b. Sacīd al-Magribī (613-685/1213-1286)”, en Orientalia Lovanensia Periodica, 24 (1993), págs. 213-223; M. Meouak, “Construction, destruction et passage à la chrétienté de la madīna dans al-Andalus d’après Ibn Sacīd al-Magribī (m. 1286)”, en Quaderni di Studi Arabi (Venecia), 14 (1996), págs. 63-66; D. J. Wasserstein, “Ibn Sacīd al-Maghribī”, en J. Scott Meisami y P. Starkey (eds.), Encyclopaedia of Arabic Literature, vol. I, London-New York, Routledge, 1998, pág. 368; C. Castillo Castillo, “Poesía y prosa literaria”, en J. Rodríguez Molina (coord.), Alcalá la Real. Historia de una ciudad fronteriza y abacial, vol. I, Alcalá la Real, Ayuntamiento, 1999, págs. 381-412; M. J. Viguera Molins, “El ‘reino’ de Badajoz en el Mugrib de Ibn Sacīd”, en F. Díaz Esteban (ed.), Bataliús II. Nuevos estudios sobre el reino taifa, Madrid, Letranúmero, 1999, págs. 225-248; M. Sobh, Historia de la literatura árabe clásica, Madrid, Cátedra, 2002, págs. 1154, 1250 y 1257; A. Rei, “A fronteira no sudoeste peninsular (1234-1242). Novas visôes da 'Reconquista' a partir do al-Mughrib... de Ibn Sacīd de Granada”, en Arqueologia Medieval (Mértola/Oporto), 8 (2003), págs. 29-41; Ibn al-Jaṭīb, al-Iḥāta, ed. de Y. Ṭawīl, vol. IV, Beirut, 2003, págs. 129-135; M.ª J. Viguera Molins, “Los Banū Sacīd en la Frontera”, en F. Toro Ceballos y A. Linage Conde (coords.), Actas del Congreso: Iglesias y Frontera. Homenaje a José Rodríguez Molina, Alcalá la Real, Ayuntamiento, 2005; M. J. Viguera Molins, “Las obras de Ibn Sacīd (siglo XIII): propuestas preparatorias”, en Actas del VI Encuentro de Frontera: Homenaje a Manuel González Jiménez, Alcalá la Real, Ayuntamiento, 2006; A. Y. al-Gunaym, al-Majṭūṭāt al-ŷugrāfiya al-carabiyya fī Maktabat al-Bodleian, Oxford, OCIS, 2006.

 

María Jesús Viguera Molins

 

martes, 28 de mayo de 2024

MANITAS DE CERDO A MI MANERA

 

MANITAS DE CERDO A MI  MANERA

Ingredientes

2 K de manitas de cerdo

1 Cebolla

2 Dientes de ajos

1 Cucharada de harina

150 ml de  salsa de tomate

150 ml de vino blanco

1 Pimiento rojo seco

1 Cucharada de pimentón

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta negra recién molida

 

Elaboración

Limpiamos bajo el grifo las  manitas de cerdo, salamos y cocemos las manitas durante 20-25 minutos en una olla exprés.

Sacamos las manitas y las lavamos con agua fría.

Sacamos 2 vasos de caldo de cocción de las manitas y las pasamos por un colador a un bol y lo reservamos.

En una sartén con fondo, con un chorreón de aceite de oliva, freímos el pimiento rojo seco con los dos dientes de ajos y una vez sofritos, los pasamos a un mortero y lo majamos, hasta hacer una pasta.

Picamos la cebolla y salteamos en el misma sartén donde freímos el pimiento seco, cuando este casi transparente añadimos el pimentón, removemos bien y añadimos la harina, removemos bien para su integración, agregamos el vino blanco, removemos bien, y agregamos la salsa de tomate y el caldo que teníamos reservado, removemos bien y dejamos cocer 1-2 minutos, removiendo, añadimos las manitas de cerdo, lo más deshuesada posible  y cocinamos durante 30 minutos aproximadamente,

Servir caliente, y no olvidéis un buen pan para mojar en la salsa.

¡Buen provecho!

CROQUETAS DE SARDINAS

 

CROQUETAS DE SARDINAS

Ingredientes

3 Latas  pequeñas de sardinas con tomate y guindilla

80 gr de queso manchego rallado

1 Diente de ajo muy picado

1 Cebolla dulce pequeña picada

Perejil fresco picado

Jugo de 1 limón

1 Huevo batido + 1 yema

1 Vaso de aceite de girasol

1 Taza de harina

1 Taza de pan rallado

Sal

Pimienta negra recibe molida

Aceite de oliva para freír

·      1 taza de té = 1 bote de yogur

Elaboración

Escurrimos las sardinas con cuidado. Retiramos la mayor cantidad posible de piel y espinas, dejando solo los filetes. Trituramos la pulpa de sardinas con un tenedor y la echamos en un bol. Reservamos.

En una sartén, al fuego con un chorreón de aceite, doramos ligeramente la cebolla y el ajo, la agregamos a la mezcla de sardinas del bol.

Añadimos el queso rallado, la yema de huevo, el zumo de limón y el perejil picado. Sazonamos ligeramente con sal y pimienta negra recién molida. Mezclamos bien hasta obtener una preparación homogénea.

Moldeamos pequeñas bolitas de la preparación anterior entre las palmas de la mano. Pasamos las bolitas o croquetas por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.

En una sartén con aceite de oliva caliente, doramos las  croquetas uniformemente y al sacarlas, las colocamos en un plato con papel absorbente de cocina para quitar el exceso de aceite.

Servir calientes o templadas.

¡Buen provecho!

 

ESPAGUETIS CON FRUTOS DE MAR

 

ESPAGUETIS CON FRUTOS DE MAR

Ingredientes

500 gr de espaguetis

500 gr de calamares

24 almejas con su concha y vivas

250 gr de vieiras (solo la carne

250 gr de langostinos sin caparazones ni cabeza, crudos

80 ml de aceite de oliva

2 Dientes  de ajos

100 cc de vino blanco seco

Guindilla molida o pimentón picante (S/gusto)

½ L de salsa de tomate

Sal

 

Elaboración

Limpie, con mucha paciencia, los calamares uno por uno, enjuagándolos. Deje las almejas en agua fría con sal un buen rato para eliminar la arena de su interior. Aparte en  una sartén grande  al fuego, ponemos el aceite de oliva y el ajo, cortado en láminas finas, sofreímos sin dejarlos dorar, echamos los calamares limpios y sin cortar. Removemos hasta que tomen un color blancuzco, agregamos el vino blanco seco.

Cocinamos a fuego mediano con tapa hasta que los calamares estén tiernos.

Ponemos entonces las almejas, bien escurridas, hasta que tiendan   a abrirse, luego los langostinos pelados y la carne de las vieiras, removemos bien, y añadimos la salsa de tomate mejor caliente. Salamos al gusto, agregamos  la guindilla molida o pimentón picante, removemos bien y reservamos fuera del fuego.

Hervimos en abundante agua con una cucharada de sal los espaguetis y sacamos cuando estén al dente. Colamos los espaguetis y lo incorporamos a la salsa de mariscos, removemos bien y servimos de inmediato.

¡Buen provecho!

PIPIRRANA

 

PIPIRRANA

La pipirrana es un plato muy apetecible en las épocas de calor. Es un plato típicamente andaluz, que tiene su origen en la bonita provincia de Jaén, La palabra “pipirrana” la hallamos desde la primera mitad del siglo XX, ya marcadas como andalucismo. Su nombre significa revoltijo.

Proviene del termino árabe “pipirrán”, que significa “pimiento”. Esto indica la influencia de la cultura árabe en la gastronomía andaluza. La pipirrana es una ensalada fresca y refrescante, ideal para los días calurosos de verano.

 

Ingredientes

3 Pimientos verdes

6 Tomates de ensalada,

4 Cucharadas de aceite de oliva virgen

3 Cebollas

3 Pepinos (hay quien lo echa pepino)

3 Cucharadas soperas de vinagre

Sal fina la gusto

 

Elaboración

Lavamos muy bien todas las verduras y cortamos los pedúnculos al tomate, pelamos el pepino., quitamos los pedúnculos a los pimientos y las semillas.

Cortamos todas las verduras en dados no muy pequeños, sobre un bol o ensaladera, yo particularmente le añado un vaso de agua muy fría, sal al gusto, remuevo suavemente y agrego el aceite de oliva virgen extra y el vinagre, removemos suavemente y lista para comer.

Servir siempre fría. Es una delicia refrescante de ensalada.

¡Buen provecho!

lunes, 27 de mayo de 2024

TORTILLA DE CHORIZO Y QUESO

 

TORTILLA DE CHORIZO Y QUESO


Ingredientes

4 Huevos grandes

5 Cucharadas de aceite de oliva

170 gr de chorizo, cortada en dados

700 gr de patatas, cortadas en rodajas o dados pequeños.

2 Cebollas grandes, cortadas por la mitad y en rodajas finas

2 Cucharadas de perejil fresco

120 gr de queso manchego rallado

Sal

Pimienta negra recién molida

 

Elaboración

En una sartén, de unos 20 centímetros calentamos una  cucharada de aceite de oliva y freímos los trozos de chorizo hasta que estén bien cocidos. Sacamos de la sartén y colocamos cobre un plato con papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de grasa.

 Añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva a la misma sartén y cocinamos las patatas con la cebolla durante 3-4 minutos, removiendo con frecuencia.

Tapamos la sartén y cocinamos a fuego lento durante 30 minutos.

En un bol grande, batimos los cuatro huevos y mezclamos con el perejil, picado, el queso manchego rallado, el chorizo, la sal, y la pimienta recién molida al gusto.

Removemos bien, y agregamos las patatas y las cebollas al bol, mezclamos bien, suavemente sin romper las patatas.

Limpiamos la sartén, y volvemos a verter 2 cucharadas de aceite de oliva.

Vertemos la preparación en la sartén y cocinamos a fuego lento. Usamos una espátula para aflojar la tortilla y dejamos que el líquido de los huevos pase por debajo para que también se cocinen.

Precalentamos  el  grill del horno a temperatura alta. Pasamos la tortilla por debajo del grill durante 5 minutos, Protegemos los mangos de la sartén con papel de aluminio.

Sacamos del horno, volcamos sobre plato amplio y cortamos la tortilla en trozos.

Servir caliente.

¡Buen provecho!

 

SOPA DE POLLO CASERA DE MI MADRE

 

SOPA DE POLLO CASERA DE MI MADRE


Esta receta es más  que una simple sopa, es un acto de amor, un abrazo para el alma.

 

Ingredientes

1 Pollo entero

5 Palitos de apio, 1 entero, 4 en rodajas

4 zanahorias grandes, 1 entera, 3 en rodajas

1 Nabo, partido por la mitad

1 Chirivía, cortada por la mitad

1 Cebolla dulce, sin piel, cortada en cuartos

4 Dientes de ajos pelados

Sal

Pimienta negra recién molida al gusto

 

Elaboración

En una olla grande, agregamos el pollo entero, quitándoles los menudillos, 1 zanahoria entera, 1 rama entera de apio, cebolla, chirivía, nabo, perejil y ajo. Cubrimos con agua fría y ponemos al fuego, llevándolo a ebullición.

Una vez que hierva, bajamos el fuego a lento, parcialmente tapado, hasta que el pollo este cocido y se desprenda del hueso, aproximadamente unas dos horas.

Retiramos el pollo y dejamos enfriar.

Usando un chino o colador, colamos el caldo en un recipiente resistente al calor. Opcional, agregue las verduras sobrantes a una licuadora o batidora hasta hacer un pure que quede suave.

Vertemos el caldo colado nuevamente a la olla (si haces el pure, agrega las verduras en pure nuevamente al caldo y remueva bien para su integración, esto hará cambiar la consistencia del caldo) y sazone con sal y pimienta al gusto.

Volvemos a hervir el caldo, agregamos las zanahorias y el apio en rodajas, y cocinamos tapada la olla hasta que estén tiernas, unos 15 minutos aproximadamente, dependiendo  del grosor de las verduras.

Mientras se cocinan las verduras, retiramos la carne del pollo enfriado y cortamos en trozos del mismo tamaño.

 Una vez que las verduras estén bien cocidas, retiramos del fuego, agregamos la carne de pollo, mezclamos suavemente.

Servir caliente. espolvoreada con un poco de perejil picado.

¡Buen provecho!

 

BATIDO CREMOSO

 

BATIDO CREMOSO

Aunque este batido se suele hacer para Navidad. En casa lo hacemos mucho en verano, y bien fresquito. Delicioso  para sofocar los calores.

 

Ingredientes  Para 2 pax)

3 dl de Leche de almendras

2 Plátanos

1-2 Dátiles sin hueso

½ Cucharadita de vainilla en polvo

½ Cucharadita de canela en polvo

¼ de Cucharadita de  nuez moscada en polvo

1 Pizca de clavo en polvo

1 Pizca de sal

 

Elaboración

En el vaso de la batidora, ponemos primero el líquido, batimos, y luego vamos añadiendo todos los demás ingredientes, mientras vamos batiendo, y así hasta obtener una mezcla espesa y suave.

Decoramos con una ramita de canela.

¡Buen provecho!

 

 

 

 

viernes, 24 de mayo de 2024

SALSA ROMESCO

 

SALSA ROMESCO

Esta salsa  romesco es picante, ideal para acompañar carnes pescado, verduras, siempre que te guste lo picante. Lo ideal de esta salsa en que es muy versátil

 

Ingredientes

75 gr de almendras fritas

3 Pimientos rojos

Pan frito

4 Cucharadas de aceite de oliva

1 Cucharadita de comino molido

2 Cucharadas de vinagre de vino tinto

2 Dientes de ajo

1 Cucharadita de samba (salsa picante elaborada con ajis rojos)

 

Elaboración

Asamos los  pimientos en el horno a 200º. Hasta que la piel se dore. Sacamos y dejamos enfriar en un bol durante 15 minutos tapados con u paño. Retiramos la piel, las semillas y el pedúnculo.

En el vaso de la batidora colocamos los pimientos asados limpios, las almendras, el aceite, el comino, el vinagre,  el ajo, el pan frito y el Sambal

Hacemos un puré que quede suave, sazonamos con sal al gusto.

¡Buen provecho!

 

 

 

CIAMBOTTA

 

CIAMBOTTA

Esta receta italiana, es un pastel de verduras de la zona d Calabria, parte sur de Italia. Integran  en este plato, el pimiento, las patatas, el tomate, etc. Es igual que nuestro pisto español.

 

Ingredientes

500 gr de patatas

1 Calabaza larga o 500 gr de calabacín

500 gr de berenjenas

500 gr de pimiento rojos carnosos rojo o amarillo

500 gr de tomates

2 Cebollas medianas

2 Dientes de ajos

½ L de aceite de oliva a disposición

Sal

Pimienta negra recién molida

Hierbas aromáticas (albahaca, orégano, tic.)

Peperoncino picante o chirizo picante, para quien le gusta subido de tono.

Elaboración

Quitamos la piel a las berenjenas, y cortamos en rodajas

En una sartén, con abundante aceite de oliva caliente freímos las berenjenas sin llegar a dorar, las apartamos y dejamos escurrir el exceso de aceite.

Procedemos de la misma forma con el calabacín o z alabaza cortados en rodajas, con las patatas peladas y cortadas en dados, con los pimientos cortados en  tiras anchas. Sofreímos apenas los dientes de ajos machacados o cortados en láminas, a gusto.

Removemos suavemente los vegetales, y los acomodamos en una cacerola, Agregamos los dientes de ajos sofritos, las cebollas cortadas muy finas, el tomate triturado, las hierbas aromáticas, sal y pimienta negra recién molida al gusto, el Peperoncino picante o el chorizo picante, opcional. Cocinamos a fuego lento durante 1 hora.

Una buena opción, que es lo que nos gusta en casa es romper en el último momento unos huevos sobre la superf,icie de la ciambotta y hacerlos cuajar con la cacerola tapada, durante 6-7 minutos.

No se debe comer muy caliente, pero sin con pan casero bueno para el buen mojetes.

¡Buen provecho!